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09 mayo 2026

Unas placas muy gruesas

Volcanes en las piernas y un casco en la cabeza”. Así nos definió Remedios, con una sola frase, lo que le pasaba en la piel. Cuando se quitó la ropa comprobamos que no exageraba: unas grandes placas hiperqueratósicas, con intenso eritema perilesional, poblaban sus piernas, de manera bilateral y simétrica. Pero también las extremidades superiores y, de manera más salpicada, el tronco y las nalgas. Las uñas mostraban un intenso piqueteado, con depresiones puntiformes, “como si fueran un dedal”, pero lo más llamativo, aunque escondido por el pelo, se encontraba en el cuero cabelludo, donde las placas se juntaban unas con otras y, dado su tremendo grosor, podíamos casi afirmar (si se nos permite utilizar el humor en esta situación), que Remedios podía ir en moto sin casco sin contravenir la normativa de tráfico.


Pero no estamos aquí para hacer chistes fáciles, sino para intentar ayudar a nuestra paciente, quien, a sus 40 años, se ve en esta complicada situación desde hace más de 5 años, aunque no ha sido hasta los últimos meses, coincidiendo con una situación de estrés sobrevenida en su trabajo, que las lesiones han empeorado progresivamente hasta llegar a la situación actual. De nada han servido las cremas de corticoides, los antihistamínicos orales (aunque el picor es soportable) y los champús de clobetasol, que resbalan por la cabeza sin llegar al cuero cabelludo.

Remedios, por lo demás, padece de un hipotiroidismo que está controlado con tratamiento y nos explica que su padre, ya fallecido, padecía psoriasis en los codos y en las piernas, aunque no se parecía en nada a lo que ella tiene ahora.

Esto es todo lo que os puedo explicar por el momento. Creo que con las fotos de las piernas ya os podéis hacer una idea de cuál es la situación. Ya me diréis cómo arreglamos este desaguisado. El sábado volveremos para explicaros el desenlace de este llamativo caso.

Nos vamos al agua, aunque en otro mar muy lejos de aquí. 

11 abril 2026

Un bebé con una mancha roja

Los padres de Janneth están visiblemente preocupados cuando entran en la consulta. No así su hija, quien sonríe nada más tumbarla en la camilla de exploración, ajena al ambiente hospitalario y a las caras serias de sus progenitores. Nació con algo de adelanto, a las 38 semanas de gestación, hace tres meses y medio, en un parto por lo demás sin complicaciones. En ese momento no se constataron alteraciones en la piel, pero sus padres nos explican que, ya en el primer mes de vida, le vieron una manchita roja en la parte externa de la rodilla izquierda, que con los días se iba volviendo más evidente, de un rojo muy intenso y más abultada. Afortunadamente, Janneth no parecía nada molesta por la mancha en cuestión y su desarrollo era completamente normal. Como que era una lesión muy llamativa, su pediatra la derivó con carácter preferente a nuestras consultas para que la valoráramos.

Placa de aspecto vascular en la pierna izquierda

Aparte de esa placa de aspecto vascular, de color rojo intenso, bien delimitada, de poco más de 3 cm, no ulcerada, el bebé no presentaba otras lesiones similares en otras localizaciones ni nada que nos llamara la atención.

El diagnóstico parece sencillo, ¿no? Pero, qué hay del tratamiento? ¿Podemos hacer algo para que la piel vuelva a su estado normal? Y, lo más importante, ¿hay que hacer algo, o no es necesario? ¿Qué les decimos a los padres de la criatura? Tenéis una semana para pensarlo, aunque nosotros lo tuvimos que decidir en 10 minutos. La respuesta, como siempre, el próximo sábado, aquí mismo.

Hoy nos vamos a Irlanda, desde el aire. Enjoy! 

28 marzo 2026

Manos irritadas

Omaira tenía un problema con sus manos y poca esperanza de que se lo pudiéramos solucionar. No es que no confiara en los médicos, pero llevaba ya más de 15 años con una dermatitis que no la dejaba tranquila. El picor, escozor y dolor eran los protagonistas de su enfermedad, aunque quienes la habían atendido en el pasado no siempre elevaban su condición a esa categoría patológica que presuponía un tratamiento. “Irritación”, “piel seca”, “piel sensible”, … que se pusiera mucha crema hidratante y que lo hiciera todo con guantes. Trabajaba limpiando un instituto, así que su ocupación tampoco es que ayudara demasiado (pero en verano tampoco estaba mucho mejor). Lo que mejor le iban eran las cremas de cortisona (y tampoco era para echar cohetes), pero como que todo el mundo le decía que no podía abusar de ellas, se las ponía puntualmente. Diez años atrás ya la habían enviado a dermatología, recuerda que le hicieron pruebas de alergia (los parches en la espalda), que salió todo negativo y luego perdió una cita y ya no la volvieron a llamar.


Con toda esa mochila a sus espaldas, Omaira nos miraba con cierto escepticismo. Nos decía que las lesiones no siempre presentaban la misma intensidad ni extensión. Hoy, por ejemplo, solo afectaban los pulpejos de todos los dedos de ambas manos, con eritema, descamación y fisuración. La parte central de las manos estaban respetadas (pero a veces también tenía lo mismo). Las uñas se veían bien y en las plantas de los pies no tenía nada. En el resto del cuerpo, tampoco. En su familia nadie tenía psoriasis, que supiera, pero sí había varios casos de dermatitis atópica y ella misma recuerda que de pequeña había tenido dermatitis por todo el cuerpo (ahora tenía 51 años). Por lo demás, era una mujer sana que no tomaba medicamentos de manera crónica (solo ibuprofenos para el dolor de espalda y el dolor de cabeza).

Y de momento, esto es todo, aunque quizá necesitemos algo más de información o alguna otra prueba. O quizás no y ya podamos empezar un tratamiento que ayude a nuestra paciente de esta semana. ¿Qué pensáis? ¿Cómo etiquetaríais este cuadro? ¿Y cómo lo trataríais? Espero vuestros comentarios y estaré de vuelta la próxima semana con la respuesta, como siempre.

Hoy nos vamos a Alaska, con este vídeo.

07 marzo 2026

Un círculo que pica

Blas ya entra rascándose. Nada más sentarse vemos cómo levanta el pie derecho y con la punta del zapato se rasca por encima del pantalón en la pierna izquierda, mientras nos explica que hace ya meses que tiene una especie de círculo rojo en esa pierna que le pica muchísimo. Ha probado a ponerse crema hidratante (pero es peor), le han dado cremas para los hongos, pastillas para el picor y una crema de hidrocortisona. Pero nada. A veces parece que mejora, pero al cabo de los días vuelve con fuerza. El mismo redondel. Se enciende tanto que incluso le sale un líquido transparente.

Cuando le preguntamos nos explica que siempre ha tenido la piel sensible, que de pequeñito (ahora tiene 35 años) ya tenía dermatitis, pero con la edad le fue mejorando. No es la primera vez que le sale un círculo de esos, pero nunca le había durado tanto. Siempre en las piernas, eso sí.

Blas trabaja en una empresa de mantenimiento y no cree que sus lesiones tengan nada que ver con su actividad laboral. No tiene ningún hobby extraño, salvo el de hacer burpees en el gimnasio. Vive con su esposa y tiene dos hijos pequeños, que afortunadamente no han heredado su piel. Ah, y un gatito que adoptaron hace ya 6 meses, pero lo han mirado bien y no tiene nada raro en la piel.

La lesión es la que veis en la imagen y el resto de exploración es estrictamente normal, así que, de momento, eso es todo. La semana que viene volveremos a estar por aquí, con la solución al caso (o en este link).

El vídeo con el que nos despedimos hoy está grabado con un dron en Islandia. Disfrutad de las imágenes. 

21 febrero 2026

Hongos que no se curan

Aisha vino con sus padres a la consulta. Toda la familia (hermanos incluidos) procedían de Bangladesh y hacía casi dos años que vivían en Bilbao. Aisha es una niña sana y nunca había tenido ningún problema de piel, pero llevaba un año con unas placas rojas que le picaban mucho y que, con el paso de los meses, se habían extendido por casi todo su cuerpo, sin que las cremas recetadas por los diferentes médicos que la habían asistido hubieran servido para nada (primero corticoides, luego antifúngicos y luego otra vez corticoides, pero más potentes). Incluso había recibido 14 días de tratamiento con terbinafina oral. Los antihistamínicos tampoco le aliviaban el picor, así que finalmente fue derivada a dermatología del Hospital de Cruces. Allí, José María Villa González y otros compañeros se quedaron bastante impresionados por la extensión de las lesiones que presentaba la paciente y por la persistencia de las mismas pese a los diversos tratamientos.


De momento os dejo algunas imágenes clínicas, amablemente cedidas por el Dr. Villa González, para que le podáis ir dando vueltas al diagnóstico diferencial de este caso tan llamativo. Hoy no os cuento nada más, pero el sábado próximo estaremos aquí de nuevo con la respuesta y el desenlace. ¿Qué os parece? ¿Infeccioso o inflamatorio? ¿Vamos pidiendo alguna prueba? ¿Podréis esperar hasta la semana que viene? La respuesta, en este enlace.

Por cierto. Esta semana este blog cumple nada más y nada menos que 15 añitos. ¿Quién me lo iba a decir en 2011? Esto se merece una "puesta de largo", que veréis espero que muy pronto. Gracias por seguir ahí. 

Adivinad de dónde es el vídeo de hoy... Bangladesh, claro que sí. 

07 febrero 2026

Un señor rojo y cansado

La Ley de Murphy también aplica a la dermatología, y por eso, en no pocas ocasiones, ante dermatosis recurrentes que van y vienen, es muy habitual que el paciente no tenga nada el día que viene a la consulta (por este motivo siempre nos viene fenomenal que se hagan una foto con el teléfono móvil cuando estén en pleno “apogeo” de las lesiones). Pero no iba a ser éste el caso de Amaro, un hombre de 43 años, sin ningún antecedente relevante, que se encontraba realmente preocupado por una erupción que le aparecía a diario desde hacía unos 7 meses, con sensación de calor, prurito y quemazón. Afortunadamente la cosa no duraba más de 2 horas, pero cada día presentaba el mismo cuadro y los antihistamínicos que le habían recomendado “para la alergia” no le hacían nada. Así que ese mismo día se presentó en urgencias en el Hospital Universitario de Cabueñes, en Gijón, desde donde se realizó una interconsulta a dermatología y así fue cómo el Dr. Ángel Fernández Camporro, dermatólogo de este centro hospitalario y nuestro colaborador de esta semana, conoció a Amaro en pleno brote.

 

El cuadro era bastante misterioso. Amaro no lo achacaba a nada externo, ni a ninguna situación nueva en su vida. No tenía animales, su trabajo era de oficina y tampoco practicaba ningún hobby en particular. No había viajado fuera del país en el último año y no tenía fiebre, artralgias ni otras manifestaciones, salvo un cansancio persistente que coincidía más o menos con el inicio de las lesiones de la piel, las cuales consistían en placas más o menos extensas, coalescentes y de bordes bien delimitados, en la cara, cuello, tercio superior del tronco y brazos. Amaro nos aseguraba que en poco rato irían remitiendo, hasta el día siguiente.

El misterio de esta semana está servido, y es asturiano. Ya sabéis que, por crujiente y apetitoso que se vea un cachopo por fuera, lo realmente jugoso está dentro. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Una alergia sin más, o tendremos que irnos a explorar otros territorios? Por mi parte, agradecer a Ángel Fernández su amabilidad al prestarme este caso, del que daremos más detalles la próxima semana, como siempre (curiosamente, será el día de San Valentín, donde el rojo también predomina). Aquí os dejo el enlace.

Hoy el vídeo es de Asturias, cómo no.

24 enero 2026

Piernas rojas que duelen

Rita aún no ha cumplido los 50 y ya arrastra una lista de enfermedades que no invitan al optimismo. Hipertensa, diabética, con el colesterol por las nubes, obesidad y una prótesis mitral, lo que ahora centra todo el foco de atención es un diagnóstico reciente de adenocarcinoma de pulmón en estadio avanzado que ha obligado a empezar tratamiento hace menos 10 días con carboplatino, pemetrexed, ipilimumab y nivolumab (además de su medicación habitual).


Al cabo de cuatro días de empezar el tratamiento consultó a su oncólogo porque tenía las piernas rojas e hinchadas. Rita no tenía fiebre ni otra sintomatología, aparte del cansancio que sentía últimamente en todo momento. Ante esos síntomas le empezaron cloxacilina de manera ambulatoria. Tres días más tarde la cosa iba a peor, de modo que la ingresaron en planta de oncología y le empezaron antibiótico endovenoso (piperacilina/ tazobactam). Como que el tratamiento tampoco funcionaba, dos días más tarde le cambiaron el antibiótico por daptomicina. Y nada, así que al día siguiente nos hicieron una interconsulta para que pasáramos a valorarla.

Y así fue cómo conocimos a Rita, quien seguía sin fiebre y sin otras lesiones cutáneas aparte de ese eritema casi violáceo, con edema doloroso a la presión, en ambas piernas, por debajo de las rodillas.

El próximo sábado volveremos por aquí con el desenlace de este caso tan interesante. Mientras tanto, ¿Qué os parece? ¿Una celulitis complicada bilateral? ¿Una dermatitis por estasis? ¿O quizá pueda ser otra cosa? ¿Haríais alguna prueba o pasamos directamente al tratamiento?

Hoy la cosa está un poco gris, así que mejor nos sumergimos bajo el agua. Hoy el vídeo viene de Filipinas, en Bohol. Que lo disfrutéis.

10 enero 2026

Una mancha en el hombro

Basilio era un asiduo de nuestra consulta desde hacía ya bastantes años. Habíamos perdido la cuenta de los carcinomas basocelulares y epidermoides que le habíamos ido extirpando, siempre en la cara y en el dorso de las manos. Con 84 años y toda una vida expuesto al sol implacable del campo (y aún seguía cuidando de sus tierras y animales), su piel había sufrido las consecuencias, convirtiéndolo en un paciente habitual. Y cuando no tenía ningún carcinoma, nos dedicábamos a tratar sus múltiples queratosis actínicas: la crioterapia y el 5-fluorouracilo eran nuestros principales aliados.


Hoy suspiramos aliviados cuando no detectamos ninguna lesión que nos llamara la atención, así que aprovechamos para hacerle una revisión un poco más exhaustiva. Mientras se quitaba la ropa, desde el otro lado de la cortina nos iba poniendo al día de los últimos éxitos deportivos y académicos de sus nietos. Cuando nos pusimos a su espalda, nos quedamos mirando una mancha oscura en la parte posterior de su hombro izquierdo. Basilio vivía solo y no sabía desde cuándo la tenía, pero no le molestaba en absoluto.

Empezamos a retroceder en la historia clínica y pudimos comprobar que, en una ocasión, cuatro años antes, habíamos descrito una lesión macular pigmentada en esa zona, pero de menor tamaño. Ahora medía casi 2 cm en su eje mayor y la dermatoscopia la podéis ver en la segunda imagen.

¿Qué pensáis? (Aparte de que 4 años sin quitarle la camiseta a nuestro paciente sea demasiado tiempo). ¿Es una mancha normal de la edad? ¿Le hacemos una biopsia? ¿O vamos directos al quirófano?

El sábado próximo volveremos con la respuesta. Hoy me despido desde Moshi, en Tanzania, en las faldas del Kilimanjaro.

27 diciembre 2025

Perder la piel buscando una vida mejor

Moussa embarcó en Senegal 8 días antes, junto a más de 50 personas más, en una precaria embarcación que llegó al puerto de La Restinga, en la isla de El Hierro tras un viaje infernal en aguas del Atlántico en el que algunos compañeros tuvieron peor suerte al caer al agua. Pese a todo, cierta esperanza se atisbaba en sus ojos, ya que al fin había llegado a Europa y nada podía ser peor que la situación que había dejado atrás.

Aspecto de las lesiones de Moussa el primer día

Se encontraba débil, deshidratado y le costaba moverse, pero lo que más le preocupaba al desembarcar y ser atendido por el personal de la Cruz Roja, fueron unas heridas y ampollas en el dorso y cara externa del pie izquierdo, por lo que lo trasladaron a urgencias donde le realizaron una primera cura y le dieron unos calmantes para el dolor. Tenía el pie hinchado y, tras comprobar que además tenía fiebre, los médicos decidieron dejarlo ingresado para darle tratamiento y vigilar esas heridas tan llamativas.

El “sueño europeo” había comenzado en un hospital, pero podría haber sido mucho peor. Mientras tanto, ¿Cómo curaríais vosotros esas heridas? Y, ¿por qué creéis que se han podido producir? ¿Son frecuentes los problemas dermatológicos en las personas que llegan en patera o en cayucos? ¿Hay que tener alguna consideración especial? Todo eso y algo más lo intentaremos explicar en el que será la primera entrada de Dermapixel de 2026, la próxima semana, gracias a la colaboración de Eduardo de la Rosa Fernández, dermatólogo del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria en Santa Cruz de Tenerife.

Espero que hayáis pasado una Feliz Navidad. Yo volveré por aquí el último día del Año, con las entradas más vistas del 2025, para cumplir con la tradición.

Hoy nos despedimos en el agua, cómo no.

13 diciembre 2025

Picores sin sentido

José Alberto lleva casi 6 meses con picores por todo el cuerpo y ya no sabe qué más puede hacer (aparte de rascarse). Hoy tiene visita en dermatología, tras una larga lista de espera, en la que su médico de familia ha probado un montón de tratamientos. Primero los de la sarna, claro, aunque es el único que se rasca en casa (permetrina, ivermectina… varios zafarranchos de ropa y tratamientos para toda la familia). Luego, corticoides (en crema y alguna que otra tanda de corticoides orales) y también unos cuantos antihistamínicos orales. Lo que lleva gastado en cremas hidratantes, no está escrito. Y bueno, luego están todos los consejos de cuñados, la vecina del tercero y la suegra. No queda una planta de aloe vera en todo el barrio. Pero nada, José Alberto sigue rascando, de día y de noche. Sobre todo en las piernas, pero también en el tronco y brazos, hasta que se hace heridas.

Imagen de la zona pretibial

Afortunadamente José Alberto goza de buena salud. Tiene 56 años, administrativo, es hipertenso (controlado con enalapril, que toma desde hace años) y nos explica que no toma otros medicamentos (aparte de los antihistamínicos) ni suplementos de ningún tipo. No tiene otros síntomas aparte del picor, no ha perdido peso. A la exploración solo vemos las excoriaciones que se hace al rascarse, que son más numerosas y llamativas en ambas piernas, sin que podamos apreciar otro tipo de lesiones elementales (no hay ampollas, ni vesículas, ni nada de nada). Tampoco tiene lesiones en cara ni cuero cabelludo y las palmas y plantas, así como las mucosas, están respetadas.

Su médico ya le pidió unos meses atrás una analítica general en la que no vemos nada que nos llame la atención, así que ahora nos toca a nosotros. ¿Por dónde empezamos? ¿Biopsia al canto, o nos esperamos? ¿Ajustamos tratamiento? ¿Qué ponemos en la casilla de orientación diagnóstica en el informe? La semana que viene os cuento (o en este link), ya sabéis que Dermapixel no para en Navidad.

Ya sé que es un vídeo de publicidad, pero no me he podido resistir. Espero que 2026 venga con un montón de bellos momentos bajo el agua (y también en tierra, ya de paso).

29 noviembre 2025

Un bebé oscuro y una mancha clara

Maia tenía 8 meses, toda una vida por delante y unos padres preocupados. Tenían otros 2 hijos, pero la niña era la única que tenía una mancha bastante extraña en la región torácica derecha, de un tono más claro que su piel normal (tenía un fototipo VI, o sea, piel negra), de bordes bien delimitados, contorno geográfico y una forma bastante caprichosa, como podéis apreciar en la imagen, sin llegar a sobrepasar la línea media.

No tenía otras lesiones parecidas en el resto del cuerpo (salvo algunas pequeñas máculas hipopigmentadas que eran claramente secundarias a una varicela reciente) y, por lo demás, nuestra niña gozaba de un excelente estado de salud y su desarrollo psicomotor era completamente normal. Sus padres se dieron cuenta al poco de nacer y en ningún momento parecía haberle molestado lo más mínimo, pero cuando se lo comentaron al pediatra decidió enviarla a nuestra consulta.

Bueno, pues terminamos este mes de noviembre con un caso pediátrico, y encima en una paciente con fototipo alto, que siempre nos despista un poquito más. ¿Qué os parece? ¿Os atrevéis con el diagnóstico? ¿Necesitamos alguna que otra exploración complementaria? ¿Hay algún tratamiento? Todas las respuestas, el próximo sábado, aquí mismo (o en este enlace).

Mientras, nos despedimos con este espectacular vídeo grabado en Indonesia, por tierra, mar y aire (pero sobre todo, mar).

15 noviembre 2025

Una uña mutante

Lo más raro que tiene Atilano no es su nombre, sino una uña de la mano izquierda que lleva más de un año “mutando”, según sus propias palabras, en una especie de rugosidad engrosada que cada vez se va extendiendo más. La verdad es que ha llegado un punto en el que ya casi no le queda uña “normal”. Menos mal que no le duele, aunque seguramente de lo contrario habría consultado antes con su médico, quien lo orientó como una posible onicomicosis y le recetó una laca de amorolfina, que lleva echándose a diario más de 5 meses.


Imagen dermatoscópica

La uña en cuestión pertenece al cuarto dedo de su mano izquierda y, afortunadamente, el resto de uñas están perfectas, incluidas las de los pies (un poco engrosadas por la edad, sin más). Nuestro paciente tiene 70 años y, por lo demás, goza de un excelente estado de salud. No tiene otros hobbies aparte de cuidar de su huerto y no recuerda haberse dado ningún porrazo en ese dedo. No es que esté muy preocupado, pero como que se trata de una uña de la mano todo el mundo se lo ve y le preocupa que pueda ser contagioso. No le gustaría tener que ponerse guantes para jugar con sus nietos.

Así que os dejo las fotos (una clínica y otra dermatoscópica, para arrojar un poco más de luz -polarizada-). La semana que viene estaremos aquí de nuevo con el diagnóstico y, esperemos, con el tratamiento.

Hoy nos despedimos en la isla de Skye, en Escocia. Relax y calma.

01 noviembre 2025

Me ha salido un bulto en la lengua

Maribel nos llegó por vía preferente desde su médico de familia, donde consultó 10 días antes por un bulto en la lengua que le había salido hacía poco más de un mes y que cada vez tenía peor aspecto. Se trataba de una lesión de aspecto tumoral, ulcerada, de unos 2 cm, en la cara lateral e inferior de la zona anterior de la lengua y sin que pudiéramos apreciar otras lesiones llamativas en la boca ni en otras localizaciones.

Nuestra paciente de esta semana es una mujer de 66 años, hipertensa en tratamiento con enalapril, fumadora de entre 5 y 10 cigarrillos al día desde que tenía 15 años de edad y portadora de una prótesis removible superior e inferior desde hace años. No bebe alcohol habitualmente y tampoco utiliza colutorios.

Maribel está bastante asustada. Está claro que ese bulto no es normal, y además cada vez se hace más grande. No le duele, pero está muy preocupada. De momento, es todo lo que os puedo adelantar de este caso, así que ahora os toca a vosotros. ¿La hubierais mandado al dermatólogo? Y ahora que la tenemos en la consulta, ¿Cómo podemos ayudar a nuestra paciente? ¿Le hacemos alguna prueba? ¿Llamamos a algún otro compañero? Espero vuestros comentarios. Mientras tanto, tendréis que esperar al sábado, cuando volveremos a estar por aquí con la respuesta. Menos mal que podemos ver vídeos de buceos en aguas cálidas... nos vamos a Indonesia.

18 octubre 2025

Una erupción febril en manos y pies

Y cuando parece que lo tienes todo controlado en la consulta… una llamada de urgencias de pediatría. Nos piden si podemos ir a valorar a Berto, un niño de 13 años sin antecedentes relevantes, cuyos padres lo han llevado a urgencias bastante asustados por presentar fiebre de unas 24 horas de evolución (hasta 39ºC) y unas lesiones cutáneas bastante curiosas por la localización, ya que afectan tanto a las manos como a los pies, de distribución simétrica, tanto en el dorso como en las zonas acrales. No le pican, pero tienen un tono rojo intenso, casi violáceo en algunas zonas. Aunque no tengo más fotos, Berto también presentaba lesiones en las axilas, codos y nalgas, que en algunas zonas parecían incluso purpúricas.

Imagen: Joan F. Mir-Bonafé

Aparte de la piel, Berto se encontraba bien de estado general y el resto de exploración fue normal, sin adenopatías, aunque también presentaba algunos puntitos eritematosos en el paladar. El resto de familia (padres y un hermano más pequeño) no tenían ningún síntoma y nuestro paciente no había tomado previamente ningún medicamento, no habían viajado y no tenían ninguna mascota.

¿Qué pensáis? ¿Infeccioso o inflamatorio? ¿Haríais alguna prueba? ¿Lo ingresamos o lo mandamos para casa?

El sábado que viene volveremos por aquí para resolver el caso, aunque seguro que ya sabéis de qué se trata (y si no, en este enlace).

Hoy os dejo con música, con un flashmob en París de “Bohemian Rhapsody”, nada más y nada menos. De esos que cuando lo ves, te ponen de buen humor y te da por pensar que el mundo puede ser mejor.

04 octubre 2025

Una mancha roja en el pecho

Seguramente Wendy no se habría preocupado de no ser una paciente con un cáncer de mama diagnosticado hacía 5 años, en mama derecha (estadio IIA), con una mastectomía, radioterapia y quimioterapia. Hacía poco más de un año que le habían realizado una mamoplastia de reconstrucción y, justo en la cicatriz, se había empezado a notar unos 3 meses atrás una lesión eritemato-violácea, macular, completamente asintomática, de crecimiento muy lento, de menos de 2 cm. Aunque no le molestaba lo más mínimo, se lo comentó a la oncóloga en una visita de control, quien nos la remitió a la consulta.


Imagen dermatoscópica de la lesión

El resto de exploración era normal, sin lesiones similares en otras localizaciones. Os dejo también la imagen dermatoscópica, que más que nada, nos permitió excluir otros posibles diagnósticos.

Y llegó el momento de contestar la interconsulta de oncología y de decidir si tenemos que hacer alguna prueba para llegar al diagnóstico, aunque quizá no haya que darle mayor importancia a esa manchita. Vosotros, ¿qué pensáis? ¿Qué le decimos a Wendy? ¿La dejamos ir o vamos sacando un punch para hacer una biopsia?

Hoy nos despedimos con un vídeo musical, The Alan Parsons Project.

20 septiembre 2025

Una dermatitis en forma de latigazos

No era Semana Santa y Salvador tampoco era especialmente devoto, así que la autoflagelación estaba descartada de entrada. Bastante penitencia eran las diferentes quimioterapias por las que había pasado por un cáncer de pulmón, que ahora se había extendido a la pleura, así que el último tratamiento que estaba recibiendo consistía en ponerle la quimioterapia directamente en el espacio pleural. Aún era pronto para saber si estaba funcionando, pero por el momento lo que sí tenía era mucho picor, en el tronco y en la parte proximal de las extremidades.


Cuando se miró por la mañana al levantarse se extrañó muchísimo, ya que la erupción consistía en una especie de latigazos rojos, que le recorrían la piel y le picaban mucho. Pero él no se había rozado con nada, a no ser que todo fuera a causa del rascado. Era todo muy extraño, así que fue al hospital, donde le remitieron a la consulta de dermatología. Le hicieron unas fotos y llamaron a otros médicos más jóvenes para que vieran este caso tan “bonito”. Bueno, a Salvador no le parecía tan fantástico, aunque reconocía que estaba intrigado por el aspecto de las lesiones.

El dermatólogo que lo atendió parecía tener un veredicto, pero de momento dejaremos el caso en el aire y volveremos la próxima semana con el desenlace.

Hoy nos vamos a Menorca, reserva de la biosfera.

06 septiembre 2025

Una mancha riojana

Empezamos el mes de septiembre en Logroño, con este caso clínico que nos trae nuestro compañero Santiago Fernández de Piérola Marín, dermatólogo con ejercicio privado en esa ciudad y colaborador habitual de este blog, así que, sin más preámbulos, os presentamos a Millán, un señor de Santo Domingo de la Calzada, de 49 años de edad, quien recientemente acaba de regresar a su localidad de origen después de vivir casi toda su vida en Madrid. Trabaja como administrativo y se ha aficionado a hacer rutas de senderismo siempre que el tiempo lo permite. Pero hoy ha pedido cita con el dermatólogo por una mancha roja que le ha salido hace un par de semanas en la cara externa de su pierna izquierda. No le molesta en absoluto, pero ha ido creciendo en diámetro y, aunque se encuentra bien, le preocupa que le pueda haber picado algún bicho en alguna de sus excursiones.

No tenemos más información por el momento, pero seguro que se os ocurre algo. En cualquier caso, estaremos aquí de nuevo el próximo sábado con el diagnóstico y el desenlace, así que atentos.

Como no podía ser de otra manera, hoy nos despedimos con este vídeo del Parque Natural de Sierra Cebollera, en La Rioja. Hasta el sábado.

23 agosto 2025

Una pierna afilada

Conocimos a Juan Ignacio cuando tenía 21 años de edad y, aunque era muy joven, ya llevaba desde los 2 años lidiando con su pierna derecha que así, a simple vista, parecía afinarse en sentido distal hasta llegar al pie. El diagnóstico no lo desvelaremos por el momento, pero ya había sido visitado por otros dermatólogos en el pasado. Sólo os adelantaré que únicamente tomaba vitamina D oral y que ya le habían dicho que poco más se podía hacer.



Afortunadamente, Juan Ignacio llevaba una vida completamente normal, estudiaba una carrera universitaria y, aunque la piel estaba dura y atrofiada, sólo refería algo de picor en los meses de invierno. Nadie más en su familia tenía nada remotamente parecido y nuestro paciente no presentaba lesiones en otras localizaciones ni ninguna otra sintomatología sistémica.

¿Qué os parece? ¿Podemos aportar algo los dermatólogos para llegar a un diagnóstico? ¿O tenemos que mandarlo a otro especialista? ¿Y qué hay del tratamiento? ¿Podríamos hacer algo más o hemos llegado un poco tarde? Os dejo reflexionando, el próximo sábado volveremos a estar por aquí con la respuesta. Mientras, un poco de relax en las Islas Faroe (bueno, solo en vídeo).