Sabemos que el virus del papiloma humano (VPH) tiene
una especial apetencia por el epitelio escamoso de la piel y de las mucosas. La
infección de la mucosa oral es por lo general asintomática y suele resolverse
sola en la mayoría de casos. Sin embargo, en algunos pacientes puede producir
la aparición de lesiones epiteliales benignas, como la de nuestro paciente de
esta semana, que tenía un papiloma escamoso.
La prevalencia de VPH oral es muy variable,
dependiendo de la población estudiada y de cómo se tomen las muestras. En un
estudio en clínicas dentales europeas y norteamericanas, la prevalencia de VPH
en adultos sanos iba de un 6,6-15% de hombres y un 3,6-6,8% de mujeres. En otro
estudio americano la prevalencia fue de casi el 7%, con un pico alrededor de
los 30 años y otro a los 60.
Si nos preguntamos cómo ha llegado el virus a la boca, la
transmisión orogenital se considera la ruta de infección mejor documentada,
aunque no es la única (la autoinoculación a partir de las manos -no os chupéis
as verrugas- y la transmisión vertical son otras posibles alternativas).
Algunos comportamientos sexuales se consideran de riesgo, como tener un elevado
número de parejas sexuales a lo largo de la vida, el sexo oral y una edad
precoz en el debut sexual. Otros factores de riesgo son el tabaco, la
enfermedad periodontal, el consumo de marihuana y la inmunosupresión.
| Papiloma escamoso de la lengua (antes de extirparlo) |
El VPH es un virus epiteliotrópico de ADN de doble cadena
con más de 225 tipos que se clasifican en 4 géneros mayores: Alphapapillomavirus, Betapapillomavirus,
Gammapapillomavirus, and Deltapapillomavirus. La mayoría de PVH
mucosos son del género alfa.
La infección del epitelio oral suele ser asintomática y resolverse
de manera espontánea en la mayoría de los casos. Los VPH de bajo riesgo suelen
aclararse en un año y los de alto riesgo de dos a cinco años. Pero en una
minoría de casos, la infección produce una proliferación y engrosamiento de las
capas epiteliales, con la formación de lesiones benignas. La infección
persistente de VPH de alto riesgo puede inducir alteraciones genéticas en las
células epiteliales y cancerización, a través de la expresión de proteínas
oncogénicas E6 y E7, que estimulan la proliferación celular e inactivan la
proteína p53, inhibiendo la apoptosis, la diferenciación de los queratinocitos
y la respuesta del interferón. En cualquier caso, sólo una pequeña proporción
de cánceres de la cavidad oral (aproximadamente un 10%) se asocian a infección
por VPH.
Ya hemos comentado que en la mayor parte de los casos esta infección
es asintomática. Pero cuando se desarrollan proliferaciones epiteliales
benignas, pueden ser de varios tipos (y ninguno de ellos se considera como una
lesión potencialmente maligna, así que, ante todo, tranquilidad):
- Papiloma escamoso. Seguramente es la forma de
presentación más frecuente, tanto en niños como en adultos. Se presenta como
una lesión exofítica de color rosado o blanquecino, generalmente de pocos
milímetros de tamaño, con una superficie como “en coliflor”, que suele
localizarse en el dorso de la lengua o en el paladar blando, siendo infrecuente
la presencia de múltiples lesiones. Los genotipos más frecuentemente relacionados
son VPH 6 y 11, aunque la PCR sólo es positiva en el 30%% de las muestras examinadas.
- Verruga vulgar. Es poco frecuente en su localización oral y
se describe como una lesión pequeña, exofítica, sesil, de superficie verrucosa,
de color rosado o blanco, que suele localizarse en la lengua, encías o labio
inferior. Suele asociarse a VPH 1, 2, 4, 40 y 57.
- Condiloma acuminado. Considerado como infección de
transmisión sexual, también puede aparecer en la boca, en aproximadamente el 5%
de los casos, y aquí es frecuente la presencia de múltiples lesiones de color
rosado o blanquecino, redondeadas, a menudo con una base más amplia. Los
genotipos más frecuentes son VPH 2, 6 y 11.
- Hiperplasia epitelial multifocal (enfermedad de Heck). Ya hemos
hablado de esta entidad en otra entrada del blog. Es más raro, pero con
elevadas prevalencias (alrededor del 20%) en algunas poblaciones indígenas de
América del Sur, especialmente en niños. Se presenta como lesiones múltiples,
blandas, sésiles, en la mucosa del labio superior, lengua y paladar duro, y
pueden desaparecer con el tiempo. Está causada por VPH 13 o 32.
La anatomía patológica de estas lesiones es similar. Todas
ellas muestran un core central de tejido conectivo fibrovascular con
proyecciones papilares que soportan un epitelio escamoso estratificado con
diferentes grados de queratinización. La presencia de coilocitos es inconsistente
y no es raro que haya un cierto grado de inflamación.
El diagnóstico es clínico en la mayor parte de los casos,
en base a la anamnesis y al aspecto de las lesiones, confirmándose mediante la
biopsia cuando estas lesiones se extirpan. El VPH no se determina de rutina.
¿Y con qué nos podemos confundir? El diagnóstico diferencial
incluye la hiperplasia fibrosa focal (fibroma oral), una lesión reactiva
provocada por traumatismos crónicos o irritación, frecuente en niños y adultos,
de superficie lisa. Un mucocele también nos podría despistar, si es pequeño,
aunque casi siempre sale en el labio. El carcinoma escamoso papilar es más
raro, una variante del carcinoma escamoso oral que se parece a un papiloma
grande. Un carcinoma verrucoso oral puede parecer una verruga vulgar en las
fases más iniciales. Por último, un granuloma piógeno, que es una lesión
vascular reactiva, pero que en ocasiones puede ser de un color más pálido
(aunque suele sangrar).
Y llegamos a la parte del tratamiento, que siempre dejamos
para el final, pero que es lo primero que nos piden los pacientes. Aunque este
tipo de lesiones pueden regresar de manera espontánea, la mayor parte de los
pacientes no van a querer comprobarlo. En este caso, el tratamiento de primera
línea es la extirpación, antes que otro tipo de tratamientos destructivos
(criocirugía, láser, electrocoagulación). De este modo podremos confirmar el
diagnóstico histológicamente y seguramente el riesgo de recurrencia sea menor,
aunque eso no vaya a erradicar el virus de la mucosa.
No existen estrategias de prevención más allá de la
vacunación, y tenemos 3 tipos de vacunas: la bivalente (VPH 16 y 18), la
tetravalente (6, 11, 16 y 18) y la nonavalente (6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y
58). Cada país tiene su estrategia de vacunación. En España la vacuna está
incluida en el calendario vacunal y se vacuna con una sola dosis a los 12 años
(desde 2024 también a niños). Por supuesto, insistir también en las prácticas
sexuales seguras y en la utilización del preservativo también en el sexo
orogenital.
En lo que respecta al seguimiento de estos pacientes, no es necesario una vez hemos extirpado la lesión, ya que el riesgo de recurrencia es bajo, de menos del 5%.
A Amando le extirpamos la lesión en la misma consulta, confirmándose el diagnóstico con la biopsia y sin más complicaciones, así que nos despedimos hasta la semana que viene.







