miércoles, 8 de enero de 2020

Agua oxigenada: todo depende de la concentración

A estas alturas del blog (y de la vida) seguro que todos habéis diagnosticado correctamente las manchas de Enriqueta como queratosis seborreicas. Si la clínica podía ofrecer dudas, la dermatoscopia lo dejaba muy clarito, con ese patrón cerebriforme tan característico (y si no, os remito al post correspondiente donde hablamos de los hallazgos dermatoscópicos en las queratosis seborreicas).

Y si no voy a escribir sobre queratosis seborreicas, ¿de qué va el post de hoy? Pues esto viene a ser la excusa perfecta para hablar del agua oxigenada o, mejor dicho, del peróxido de hidrógeno y sus efectos en la piel, y es que este artículo de Emily C. Murphy recién publicado en la revista americana me ha llamado la atención y he decidido haceros un resumen (quien se lo quiera leer, aquí os dejo la referencia).

Peróxido de hidrógeno. Imagen: Wikipedia

El peróxido de hidrógeno (H2O2) es lo que se denomina una especie reactiva de oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés) que es capaz de producir un daño oxidativo a lípidos, proteínas y ácidos nucleicos, ya sea directa o indirectamente a través de la formación de radicales hidroxilos. El H2O2 endógeno puede formarse mediante reacciones enzimáticas celulares, y a diferencia del superóxido, el H2O2 es capaz de difundir a través de las membranas celulares y viajar a través de diferentes células o tejidos antes de descomponerse. Las enzimas antioxidantes son particularmente importantes para regular ese H2O2 endógeno, ya que esta molécula cumple un importante rol en nuestra piel, contribuyendo en la función del sistema inmune innato, apoptosis, cicatrización y tono vascular.

Pero es que además la aplicación de H2O2 a niveles suprafisiológicos que van del 1 al 45% tiene múltiples aplicaciones que comentaremos a continuación, además de algunas consideraciones respecto a la seguridad. Resumiendo mucho por si os da pereza seguir leyendo, las concentraciones bajas (1-6%) se utilizan como antimicrobiano en piel íntegra o en heridas, mientras que las concentraciones más altas (10-45%) se aplican en piel intacta, penetrando en el estrato córneo. Pero vamos por partes:


H2O2 1-6%
  • Limpiador y antiséptico. El agua oxigenada (al 3-6%) se ha utilizado a partir de la segunda mitad del siglo XIX para la irrigación de heridas y como desinfectante, ya que tiene actividad frente a bacterias, levaduras, otros hongos y virus. Esta actividad se debe a la producción de radicales hidroxilos que rompen los biofilms y membranas celulares. La liberación de oxígeno a partir de la degradación del peróxido de hidrógeno produce esa efervescencia que todos reconocemos y que contribuye a su efecto antimicrobiano, ya que “limpia” de detritus, pus y sangre, reduciendo la colonización bacteriana. Comparado con los antibióticos, el agua oxigenada (al igual que otros antisépticos), tiene un riesgo muy bajo de resistencias.
  • Cuidado de heridas. Aunque las propiedades beneficiosas del H2O2 endógeno están claras, existen más dudas respecto al uso del agua oxigenada incluso a bajas concentraciones, por su potencial citotoxicidad y corta vida media. Diversos estudios, tanto en animales como en humanos, no mostraron diferencias en la reepitelización de diversas heridas (sin observarse tampoco un efecto negativo). También se ha estudiado su efecto sobre las úlceras venosas (al 1%) mostrando eficacia en diversos estudios comparado con placebo, seguramente por activación de la angiogénesis.
  • Acné. En algunos países, incluido Estados Unidos, existen diversas formulaciones a base de H2O2 que han demostrado eficacia en el tratamiento del acné, similar al adapaleno y superior al peróxido de benzoilo en monoterapia, con buena tolerancia y sin problemas de fotosensibilidad.
  • Cáncer de piel. El peróxido de hidrógeno también se ha investigado como agente fotosensibilizante en terapia fotodinámica, para el tratamiento de las queratosis actínicas y de algunos tipos de carcinomas basocelulares y parece que, junto con el metilaminolevulinato y la luz roja, podría incrementar la eficacia de la terapia fotodinámica. Por otra parte, también se ha evaluado el potencial radiosensibilizante del H2O2 ya que la radioterapia genera radicales libres derivados del oxígeno, aunque no existen suficientes estudios para asegurar una mayor eficacia.

H2O2 25-45%
El peróxido de hidrógeno a concentraciones altas sólo se debe aplicar sobre piel íntegra (y con mucho ojito!), donde actúa como vehículo induciendo un importante estrés oxidativo a través de la epidermis, con apoptosis y/o necrosis. Por este motivo (y de aquí la excusa para escribir sobre ello hoy), se utiliza en el tratamiento de las queratosis seborreicas y se está investigando su uso para tratar queratosis actínicas, aunque el mecanismo de acción no se conoce con exactitud. Parece ser que los queratinocitos “anómalos” de las queratosis seborreicas y actínicas son mucho más sensibles al estrés oxidativo inducido por el H2O2 respecto a los queratinocitos normales, en lo que se conoce como efecto Warburg. Así, parece que el verdadero filón es en que parece que próximamente podremos tratar tópicamente de manera satisfactoria las queratosis seborreicas, que aunque son completamente benignas, constituyen un motivo de consulta y preocupación, aunque sea por consideraciones puramente estéticas en la mayor parte de los casos. Así, la FDA ha aprobado recientemente el peróxido de hidrógeno al 40% con esta indicación (Eskata es el nombre comercial allí), con cifras bastante interesantes de aclaramiento de las lesiones y pocos efectos adversos. Eso sí, al menos en tierras norteamericanas, un aplicador (para tratar entre 7 y 10 queratosis seborreicas) va a costar 200-250$. Veremos si llega a Europa y a qué precio (mientras tanto, me temo que no vale con ponerse agua oxigenada). Como decíamos, el peróxido de hidrógeno también se está investigando en el tratamiento de las queratosis actínicas (a concentración del 25%), aunque los resultados de los estudios son aún preliminares. Lo mismo que para el tratamiento de verrugas vulgares (al 40-45%), de momento con estudios en fase 3.



¿Y qué hay de la seguridad?
Ya hemos comentado que el H2O2 puede ser tóxico para la piel a través de la formación de oxígeno y de daño oxidativo. La aplicación de agua oxigenada al 3-6% en el antebrazo de voluntarios sanos no alteró la concentración de melanina pero sí produjo cambios transitorios en la oxihemoglobina, sugiriendo una posible penetración hasta la dermis (donde se localizan los capilares). El contacto con peróxido de hidrógeno a mayores concentraciones en piel sana, incluso a través de la ropa, puede producir eritema, púrpura , ampollas y necrosis, además de blanqueamiento del pelo. O sea, que tranquilos con el agua oxigenada a bajas concentraciones, pero ojito si la empezamos a utilizar a concentraciones más altas.

Lo dicho, veremos si próximamente llega a Europa el Eskata. Mientras tanto, nos limitamos a tranquilizar a Enriqueta y no le realizamos ningún tratamiento de sus queratosis seborreicas.

Nota: Entrada no patrocinada que sólo obedece a saciar la curiosidad de la autora.
Y con esto y un bizcocho, hasta dentro de dos semanas a las 8. Permitidme unos días de vacaciones, prometo volver el 25 de enero con las pilas cargadas. Adivinad dónde me voy...

MALDIVAS BLUEFORCE 2015 Buceo en Maldivas from 90 Grados Norte on Vimeo.

sábado, 4 de enero de 2020

¿Cómo se quitan estas manchas de la cara?

Al entrar en la consulta, Enriqueta atacó directamente a nuestra línea de flotación. Sabía que lo que tenía no era nada malo (su médico de familia ya se lo había dicho), pero a ella no le gustaban esas manchas que le iban apareciendo por la cara (y en el resto del cuerpo), así que aprovechó esa visita al dermatólogo por una uña del pie para preguntar qué tenía que hacer para quitárselas.




Enriqueta tenía 70 años, era hipertensa y, aparte de un colesterol algo disparado y su artrosis, no tenía otros antecedentes relevantes ni alergias a medicamentos. Lo de la uña resultó ser una onicodistrofia (aunque tomamos una muestra para cultivo por si acaso), pero ¿qué le decimos de las manchas? ¿Le podemos dar alguna solución? ¿Qué nos depara el futuro para el tratamiento de estas lesiones? El miércoles lo sabremos (yo os pongo la imagen dermatoscópica para que no tengáis ninguna duda del diagnóstico).

Estamos a punto de terminar estas fiestas navideñas, pero no quería dejar pasar la oportunidad de mostraros cómo luce Palma por estas fechas (aquí no quitan las luces hasta San Sebastián). El vídeo es de Juan García.

Palma ilumíname, Timelapse Juan García from Juan Garcia on Vimeo.

miércoles, 1 de enero de 2020

Liquen plano pigmentado invertido: quizá no es tan raro como dicen

El liquen plano es el prototipo de las dermatosis liquenoides, con numerosas formas clínicas que en ocasiones se solapan entre ellas: oral, ungueal, actínico, anular, atrófico, hipertrófico, ampolloso, pigmentado, pilar, lineal y ulcerado (y seguro que me dejo alguna). Pues bien, el liquen plano pigmentado invertido (o lichen planus pigmentosus inversus) es una forma clínica supuestamente poco frecuente que se caracteriza precisamente por su localización en grandes pliegues y la pigmentación de las lesiones.

El liquen plano pigmentado fue descrito por primera vez por Bhutani en 1974 en pacientes de fototipo III y IV de la India y Oriente Medio, se caracteriza por la aparición de manchas hiperpigmentadas localizadas predominantemente en áreas fotoexpuestas. Más recientemente, Pock y colaboradores describieron una variante más rara que denominaron liquen plano pigmentado inverso y que afectaba a pacientes de raza caucásica localizándose en áreas intertriginosas. Así, el cuadro clínico consiste en la aparición progresiva de manchas marrones a violáceas bien delimitadas, poco sintomáticas (no suelen picar) que se localizan en los pliegues, sobre todo axilas, pliegues submamarios, inguinales o poplíteos. Sólo en un 10% de los pacientes se observan además lesiones en otras localizaciones sugestivas de liquen plano “clásico”. No suele afectar a los anejos cutáneos ni mucosas y no se asocia a la ingesta de fármacos, infecciones ni neoplasias.

Al igual que el liquen plano clásico, esta forma clínica es el resultado de una citotoxicidad directa contra los queratinocitos basales mediada por linfocitos T.

Los hallazgos dermatoscópicos son bastante curiosos, y se han descrito tres patrones: un patrón café difuso homogéneo (relacionado con la pigmentación en la epidermis), un patrón de puntos (correspondería a la melanofagia) y un patrón mixto.

Un mes más tarde

Aunque no siempre será necesaria la realización de una biopsia, histológicamente el liquen plano pigmentado inverso (LPPI) tiene en común con el liquen plano clásico la vacuolización de la capa basal, pero a diferencia de este, con la presencia de una intensa atrofia epidérmica con ausencia de acantosis. En dermis papilar se suele observar un infiltrado inflamatorio liquenoide que se alterna con áreas de regresión, melanofagia e incontinencia del pigmento. Estos melanófagos en la dermis superficial son los culpables del color marrón-berenjena tan característico de esta entidad (y se diferencia de la dermatosis cenicienta en que en esta, los melanófagos se encuentran en las capas más profundas de la dermis).

El diagnóstico diferencial del LPPI se establece principalmente con el liquen plano pigmentado y con el liquen plano actínico, cuyas lesiones se localizan en áreas fotoexpuestas. En algunos casos también puede plantearse el diagnóstico diferencial con el eritema fijo pigmentario, el intértrigo candidiásico, la acantosis nigricans, toxicodermias liquenoides, dermatitis por contacto o dermatosis cenicienta.

La evolución de la enfermedad puede ser muy variable. Desde casos en los que se ha descrito la resolución espontánea en pocas semanas, hasta casos crónicos resistentes a múltiples tratamientos. Hablando de medidas terapéuticas, se recomienda el tratamiento con corticoides tópicos de mediana potencia durante pocas semanas o inhibidores tópicos de la calcineurina (tacrolimus o pimecrolimus) durante al menos 8-16 semanas, teniendo en cuenta que intentaremos evitar tratamientos muy agresivos, dado que nos encontramos ante un proceso completamente benigno.

A Juana María le realizamos una analítica con virus hepatotropos que fue normal y pese a que indicamos tratamiento con corticoides tópicos de potencia media durante un mes, no vimos ninguna mejoría. Finalmente, dado que las lesiones eran asintomáticas y no estaban en sitios demasiado visibles, decidimos conjuntamente mantener una actitud conservadora y no realizamos otros tratamientos.

Empezamos el año en Leiden. ¡Feliz 2020!

Spotlight Leiden from Arne Wossink on Vimeo.

martes, 31 de diciembre de 2019

Lo más visto de 2019 en Dermapixel

Soy muy consciente de que esta entrada no la lee casi nadie, pero cuando llega fin de año me pueden las ganas de comprobar qué ha sido lo más leído de estos últimos 12 meses. En realidad, esto es un recopilatorio de lo más leído de las entradas publicadas en ese periodo, porque nuestro Top 5 año tras año consiste en algunas entradas ya antiguas que siguen acumulando muchísimas visitas de los lectores. Y como siempre, las entradas publicadas más recientemente juegan con desventaja en este ranking, pero es lo que hay, así que sin más dilación aquí va nuestro Top 5 de 2019:

5. Unos granitos en los codos.
De aquellas entradas que escribes pensando que pasarán desapercibidas y terminan siendo visitadas más de 3.600 veces. Lo llego a saber y busco una foto más chula, pero la dermatitis liquenoide friccional de los codos no se caracteriza precisamente por ser algo espectacular.


4. Una dermatitis que se complica, 8 años de blog y un sorteo.
Aquí la palabra mágica es "sorteo". No falla, nos podemos a sortear cremitas y os volvéis locos. 4.700 visitas. Bueno, eso y que los casos pediátricos os encantan. En este caso, una primoinfección herpética bastante llamativa, coincidiendo además con el 8º aniversario de este blog. Atentos, que no queda nada para tirar la casa por la ventana en nuestro 9º cumpleaños.


3. Virus del papiloma, verrugas y cáncer.
En ocasiones no puedo evitarlo y peco de titulares que invitan al clickbait, pero es algo que está a la orden del día y todo el mundo pregunta por lo mismo, así que era una buena ocasión para hablar del tema. Más de 5.400 visitas.


2. Respuestas comentadas a las preguntas de Dermatología y Cirugía Plástica del MIR 2019.
Hace ya unos cuantos años que nos esforzamos en ofrecer las respuestas a las preguntas relacionadas con la dermatología del examen MIR y este año no iba a ser diferente. Y cada año este post se encuentra en nuestro Top 5. Con 6.500 visitas, este 2019 tuvo sus controversias y dificultades. Esperemos que en 2020 sea más facilito.


1. Verrugas en los genitales: ¿Será el virus del papiloma?
El caso clínico correspondiente a la entrada de las verrugas genitales fue todo un éxito de audiencia, con casi 20.000 visitas acumuladas por el momento. Lamentablemente, si el post de respuesta tiene sólo una quinta parte de visitas, eso quiere decir que 15.000 personas han leído esta entrada y no han podido resolver sus dudas. Se ve que mucha gente lee los casos y no se dan cuenta de que al final siempre está enlazada la respuesta.


Y eso ha sido lo que nos ha deparado el 2019. Esperemos que a lo largo de 2020 podamos seguir con muchos casos más. Feliz Año Nuevo a todos y gracias por seguir ahí.

Y como viene siendo costumbre por estos lares, os dejo con el vídeo de búsquedas de Google de 2019. Spoiler: va de héroes (y heroínas). Y os va a encantar (aún queda esperanza para el 2020).




sábado, 28 de diciembre de 2019

Unas manchas color berenjena

En el Pantone dermatológico, las manchas por las que consulta Juana María son de color berenjena. Y aunque es época de alcachofas, nuestra paciente nos muestra sus lesiones con mirada expectante. Lo más extraño de todo es que no le pican en absoluto, ni siquiera al principio, cuando aparecieron unos 7-8 meses antes. Como que no le molestaban, no había realizado ningún tratamiento, salvo su crema hidratante habitual, aunque la persistencia de las manchas finalmente le hizo consultar a su médico, quien la derivó al dermatólogo.


A la exploración podemos apreciar diversas lesiones maculares eritemato-violáceas, bastante bien definidas, que se localizan predominantemente en la región submamaria, más extensas en la parte derecha, así como en el hombro derecho. Las uñas estaban bien y no tenía lesiones similares en otras localizaciones.

Juana María tenía 56 años, un fototipo IV y una hipercolesterolemia tratada con simvastatina. No tomaba otros medicamentos, salvo paracetamol cuando le dolía la cabeza. Trabajaba en una empresa de limpieza y no relacionaba sus lesiones con ninguna sustancia o prenda de ropa.

De manera que la pelota estaba en nuestro tejado. ¿Tenemos veredicto o necesitamos hacer alguna exploración complementaria? ¿Debemos preocuparnos o nos lo tomamos con calma? ¿Y el tratamiento? La respuesta, el año que viene (o mejor en este link).

Hoy viajamos a Los Ángeles. Pero sin salir del aeropuerto.

WORLD WAY: The City of LAX from Chris Pritchard on Vimeo.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Lupus eritematoso neonatal: el corazón hay que vigilar

Ante estas placas anulares periorbitarias que presentaba Biel y aunque la madre no tenía antecedentes relevantes y el embarazo se había desarrollado con total normalidad, se planteó el diagnóstico de lupus eritematoso neonatal. Tanto los anticuerpos anti-Ro y anti-La en el paciente y en su madre fueron positivos, con lo que se pudo confirmar el diagnóstico sin necesidad de otras pruebas complementarias. Los niveles de anticuerpos en Biel fueron disminuyendo de manera progresiva y las lesiones cutáneas se resolvieron también de manera espontánea tras cinco meses sin dejar cicatriz ni discromía residual. Afortunadamente, Biel no presentó anomalías cardiacas ni ninguna otra alteración.

El lupus eritematoso neonatal es una patología poco frecuente, pero potencialmente grave, que se define por lesiones cutáneas y/o defectos en la conducción cardiaca provocados por el paso transplacentario de anticuerpos anti-Ro, anti-La y/o anti-U1RNP. Afecta a uno de cada 12.000 a 20.000 recién nacidos vivos y un 50-78% presentan lesiones cutáneas durante las primeras semanas de vida (aunque lo más frecuente es al 2º-3er mes), que suelen localizarse en áreas fotoexpuestas. Lo más típico, las placas anulares periorbitarias que dan un aspecto “ en ojos de mapache” (con un poco de imaginación). Las lesiones remiten por completo a lo largo de los siguientes 6-12 semanas, coincidiendo con el aclaramiento de los anticuerpos maternos, aunque en ocasiones es posible observar lesiones cicatriciales o telangiectasias residuales.


La afectación hepática puede suceder hasta en un 25% de los casos, con hepatomegalia y/o elevación de enzimas hepáticos, aunque lo más habitual es que también se resuelva espontáneamente.

La alteración hematológica que se observa con más frecuencia es la trombocitopenia, aunque en algunas ocasiones también pueden presentar anemia o neutropenia (más raramente, pancitopenia) y no suelen requerir intervención terapéutica salvo en aquellos casos que cursen con sangrados.

Lo más relevante de todo esto es que el lupus eritematoso neonatal es la causa más frecuente de bloqueo cardiaco congénito (que se presenta en el 15-30% de los pacientes) que, a diferencia de las manifectaciones cutáneas, por lo general es irreversible, de manera que en 2/3 partes estos pequeños pacientes van a precisar la implantación de un marcapasos, ya que la mortalidad por esta causa es del orden del 20%. El bloqueo cardiaco se diagnostica típicamente entre las semanas 18 y 24 de gestación mediante ecocardiografía fetal. Inicialmente suelen ser bloqueos de primer o segundo grado que a menudo progresan hacia bloqueos completos con bradicardia fetal.

El bloqueo cardiaco congénito se presenta en 1 de cada 20.000 embarazos y a partir de estudios prospectivos sabemos que un 1-2% de mujeres con enfermedades autoinmunes y positividad para anticuerpos anti-Ro o anti-La van a gestar a un bebé con lupus neonatal. Y una vez esto sucede, el riesgo de recurrencia en embarazos sucesivos aumenta a un 10-15%. Lo más relevante es que la mitad de los niños que desarrollan un lupus neonatal tienen madres sin ningún factor de riesgo conocido, aunque con el tiempo, la mitad de ellas desarrollarán alguna enfermedad autoinmune, siendo lo más frecuente el síndrome de Sjögren.

En definitiva, no por ser poco frecuente nos podemos permitir bajar la alerta en estos casos. Con la exploración física y una simple analítica podemos evitar problemas mayores. Si os interesa el tema, os recomiendo este interesante artículo de Marisa S. Klein-Gitelman publicado en 2016 en la revista Current Rheumatology Reports.

De nuevo gracias a Aniza Giacaman, dermatóloga en el Hospital Universitari Son Espases, por habernos cedido este caso tan representativo.

Y ahora sí, ¡Feliz Navidad a todos! Y si queréis dejar a Sinatra sonando de fondo, aquí lo tenéis.


sábado, 21 de diciembre de 2019

Un bebé y muchas preguntas

Biel tiene sólo 8 semanas y ya ha ido al dermatólogo. Otros tardan un poquito más, pero es que desde hace un mes tiene unas curiosas lesiones distribuidas alrededor de ambos ojos. Vamos, media vida con eso, así que su pediatra nos lo envió preferente a la consulta.
Los padres nos explican que el embarazo transcurrió con total normalidad, el parto fue a término, por vía vaginal, y correspondía a una primera gestación. Los padres no referían ningún antecedente médico relevante y salvo esas curiosas placas anulares, el bebé no tenía nada más en la piel ni en las mucosas, tomaba leche materna y por lo demás tenía un desarrollo normal.

Foto: Aniza Giacamán

El caso de esta semana nos lo ha dejado la Dra. Aniza Giacamán, compañera dermatóloga en el Hospital Universitari Son Espases, y sin más os dejo que os comáis la cabeza. La respuesta, me temo, el día de Navidad (o en este enlace), así que atentos a vuestras pantallas, que en Dermapixel aún no nos marchamos de vacaciones.

¿Y si los árboles de Navidad pudieran andar? Dentro, vídeo (y Felices Fiestas).

Walking Christmas from Buda on Vimeo.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Ántrax: suena a arma biológica, pero es una infección por estafilococo

Los abscesos y los forúnculos son colecciones purulentas separadas del tejido circundante por una pared. Mientras que un absceso puede aparecer en cualquier parte del organismo, el forúnculo afecta, por definición, a un folículo piloso. Y cuando varios se juntan y observamos varios orificios de salida, eso se llama ántrax. Al menos en lengua castellana, porque en inglés cuando hablan de “anthrax” se refieren al carbunco, con todas las consideraciones de arma biológica que puede conllevar en algunos contextos. Y para rematarlo, para referirse a lo forúnculos agrupados dicen “carbuncle”. Un lío considerable, vamos. Menos mal que estamos aquí para aclararlo.

Los forúnculos suelen aparecer en adolescentes y adultos jóvenes y el microorganismo culpable con mayor frecuencia es Staphylococcus aureus. Existen ciertos factores predisponentes a este tipo de infecciones, como ser portador crónico de S. aureus, el contacto estrecho con personas afectadas (en el ámbito doméstico o en deportes de contacto), pacientes diabéticos, obesos, higiene deficiente, estados de inmunodeficiencia (enfermedad granulomatosa crónica o síndrome hiper-IgE) y algunos otros síndromes más raros.

Cultivo S. aureus. Foto:  https://www.jble.af.mil/News/Photos/igphoto/2000690666/

Los abscesos son colecciones localizadas de material purulento que se inflaman y que, como hemos dicho, pueden aparecer en cualquier lugar de la piel (y también en otras localizaciones internas). Un forúnculo, en cambio, no es más que un absceso inflamatorio agudo que afecta a un folículo piloso individualmente (y también al tejido circundante) y, por tanto, sólo pueden aparecer en localizaciones cubiertas de pelo (vamos, que no nos puede salir un forúnculo en la palma de la mano). Se localizan habitualmente en la cara, cuello, axilas, nalgas o periné, así como en zonas de roce. Suelen presentarse como nódulos dolorosos, duros, eritematosos que aumentan progresivamente de tamaño y son fluctuantes. Pocas veces dan síntomas generales, pero es relativamente frecuente la presencia de adenopatías regionales. Y si hablamos de ántrax es para referirnos a una colección de forúnculos que se extienden en profundidad y que presentan en su superficie varios trayectos fistulosos que, en ocasiones, pueden ulcerarse, que suelen aparecer en áreas donde la piel es más gruesa (espalda, nuca, muslos), habitualmente con sintomatología sistémica y que pueden dejar cicatriz residual.

La forunculosis crónica o recurrente suele asociarse a estados de portador crónico de S. aureus, que tendremos que investigar en estos casos.

El diagnóstico es clínico y suele ser sencillo (la rotura de un quiste epidérmico puede confundirnos en ocasiones, aunque el tratamiento inicial será el mismo). Respecto a las medidas terapéuticas, en lesiones pequeñas pueden ser recomendables las compresas calientes, ya que aceleran la maduración y el consiguiente drenaje de las lesiones simples. Las lesiones de mayor tamaño o más profundas suelen precisar incisión y drenaje. Además se recomienda antibioterapia sistémica en algunas situaciones concretas: cuando las lesiones se localicen alrededor de la nariz, en el conducto auditivo externo o en otras áreas de difícil drenaje; ante lesiones más extensas, múltiples o graves; ante una celulitis circundante con síntomas o signos de afectación sistémica o, por último, en pacientes con enfermedades crónicas o inmunosuprimidos. Hay que tener en cuenta el elevado porcentaje de forúnculos provocados por S. aureus resistentes a la meticilina, y puede ser adecuado el tratamiento empírico con trimetroprim-sulfametoxazol o clindamicina si no disponemos de un antibiograma. Siempre que sea posible y la situación lo permita, realizaremos una incisión y drenaje, lo que aumenta la tasa de curación. Los pacientes con forunculosis recurrente mejoran tras la erradicación de S. aureus de la mucosa nasal, axilas y periné.

Mi amigo Antonio se curó tras drenar la lesión en la consulta y pautar tratamiento con clindamicina oral y no tuvo otras complicaciones.

Atentos a la semana que viene, que toca caso pediátrico navideño. Pero hoy, el vídeo no puede ser otro que el de la mítica banda que da nombre a este post.