El caso de Rita nos sirve de excusa para hablar de una
entidad probablemente infradiagnosticada y poco conocida, pero que ocasiona
bastantes quebraderos de cabeza a los oncólogos y a cualquier médico que trate
a pacientes oncológicos: la pseudocelulitis por quimioterapia. También nos
sirve para recordar que no siempre eritema es sinónimo de infección y que, aunque
la imagen es importantísima, el contexto del paciente no lo es menos.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de pseudocelulitis? Este
término se utiliza para describir procesos inflamatorios de la dermis e
hipodermis, de etiología no infecciosa, que simulan una celulitis desde el punto
de vista clínico. En el contexto oncológico se considera una reacción cutánea
adversa a fármacos, relacionada sobre todo con determinados quimioterápicos. No
se trata de una entidad perfectamente definida ni homogénea, y probablemente
engloba varios mecanismos fisiopatológicos distintos. Aun así, el patrón
clínico se repite de manera casi calcada.
![]() |
| Aspecto de las piernas en el momento del diagnóstico |
Los medicamentos implicados con mayor frecuencia son la
gemcitabina y el pemetrexed, especialmente en pacientes con cáncer de pulmón no
microcítico. El cuadro clínico aparece tras 48-96 horas de haber recibido quimioterapia,
como un eritema brillante y un edema doloroso bilateral en ambas piernas.
Debemos estar atentos a una serie de claves clínicas que, de estar presentes,
nos harán sospechar esta entidad:
- Ausencia de fiebre o síntomas sistémicos de infección.
- No exposición previa a radioterapia.
- Distribución bilateral y simétrica.
- Dolor y edema, más que aumento de la temperatura local.
- Fracaso de la antibioterapia, en caso de que se haya instaurado.
- Relación temporal clara (2-3 días antes) con el inicio de la quimioterapia.
Y aunque la celulitis infecciosa es el principal diagnóstico
diferencial (y me atrevería a decir que lo más fácil de descartar teniendo en
cuenta lo anteriormente expuesto), deberemos descartar también otras entidades,
como la trombosis venosa profunda, la lipodermatoesclerosis, la dermatitis de
estasis, la dermatitis de contacto, la tromboflebitis superficial, el eritema
nodoso y el síndrome de Wells, entre otras.
En 2023 L. Kovaks publicó en JAMA Dermatology una revisión sistemática
sobre esta entidad en la que analizó más de 80 casos. Lo más llamativo fue que
el 67% de los pacientes recibieron tratamiento antibiótico antes de llegar al
diagnóstico y que en un 36% se interrumpió el tratamiento oncológico por el
cuadro cutáneo. Casi todos los casos afectaban las extremidades inferiores,
eran bilaterales y no presentaban fiebre. En 9 casos se había realizado estudio
histológico, describiéndose en 8 pacientes espongiosis, edema dérmico,
dermatitis perivascular superficial o dermatitis de interfase con infiltrado
inflamatorio eosinofílico, linfocítico o mixto, y en un caso se describía un
infiltrado neutrofílico focal. También destacan que los pacientes que no
interrumpieron el tratamiento oncológico presentaron resolución completa del
cuadro con un manejo conservador y sintomático.
![]() |
| Infografía- resumen del artículo de Kovaks (realizada con Notebook LM) |
Por tanto, el tratamiento en estos casos pasa por suspender
el antibiótico (si se ha instaurado) y tratar la inflamación de manera
sintomática (corticoides tópicos suelen ser suficientes y antiinflamatorios
orales), sin que sea necesario interrumpir el tratamiento oncológico, con
resolución del cuadro en días o pocas semanas.
A Rita le pudimos suspender los antibióticos y
pautar ibuprofeno y corticoides tópicos, con resolución de la clínica en poco
más de una semana.
Como conclusión, debemos ser conscientes de que el aumento de los diagnósticos de cáncer, así como la diversidad cada vez mayor de tratamientos oncológicos, muchos de los cuales tienen efectos adversos cutáneos, va a ocasionar un incremento de las consultas por estas manifestaciones y de ahí la importancia de realizar un manejo conjunto de estos pacientes que evite tratamientos innecesarios e interrupciones de las terapias oncológicas.
Para despedirnos, hoy cambiamos las escenas subacuáticas por estas impresionantes tomas de la Patagonia. Espero que lo disfrutéis. Hasta el próximo sábado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Éste es un blog dirigido a profesionales sanitarios y personas interesadas en la Dermatología. En ningún caso se atenderán consultas particulares (ver apartado de normas del blog).