Lluís vino al mundo hace un mes y medio con un pan bajo el
brazo… y una fresa en el pie. Bueno, para ser exactos nuestro pequeño paciente
no tenía nada llamativo cuando nació, pero ya en las primeras semanas de vida
apareció de la nada una gran placa que ocupaba casi la totalidad del dorso de
su pie derecho que crecía día tras día de manera evidente, afectando incluso
los tres primeros espacios interdigitales. No parecía que le molestara y, al
menos por el momento, no había sangrado ni dado otros problemas salvo el
aumento de tamaño tan llamativo que, junto al color rojo intenso, realmente
recordaba a una fresa. Una fresa enorme.
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| Imagen inicial de nuestro paciente. Foto: Dra. Cristina Nadal |
El pediatra en el centro de salud contactó con el servicio
de dermatología en nuestro hospital mediante un protocolo de derivación rápida
para estos casos y así fue cómo conocimos al pequeño Lluís quien, como os
podéis imaginar, tenía un hemangioma infantil en el pie, sin que evidenciáramos
otras lesiones tras una exploración minuciosa. Los padres estaban realmente
asustados de que fuera aumentando más y más de tamaño y nos preguntaron si se
podía hacer alguna cosa para evitarlo.
La semana pasada repasamos las indicaciones de tratamiento de los hemangiomas infantiles, así que quizá va siendo hora que entremos en detalles de qué opciones tenemos para estos pacientes. Aquí estaremos de nuevo la semana que viene para repasarlas.
Recuerdos desde Chios.

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