20 junio 2020

Una pupa y una garrapata

Los padres de Pol estaban preocupados. Hacía tres días que no estaba normal, lo encontraban decaído, tenía febrícula, se quejaba de dolor de cabeza y los ganglios del cuello inflamados. Lo habían llevado dos días antes al pediatra, quien le exploró la garganta, los oídos y le hizo un fondo de ojo. Todo normal, así que lo fueron observando, pero no terminaba de mejorar.


Pol tenía 3 años, era un niño sano y tenía una hermana de 6. Y fue precisamente su hermana quien, esa misma mañana, se le quedó mirando y le dijo a su madre: “Pol tiene un piojo gigante”. La madre casi se desmayó cuando vio una garrapata hinchada y adherida a la cabecita de su hijo, así que se lo llevó al centro de salud, donde le extrajeron el “alien” con unas pinzas y luego lo derivaron al hospital, de modo que no pudimos ver al bicho en cuestión, pero sí pudimos conocer a Pol quien venía con una lesión de aproximadamente 1 cm en el vértex del cuero cabelludo, con signos inflamatorios, algo indurada, erosionada y algo purulenta en su superficie. No sabíamos cuántos días había estado la garrapata alimentándose, aunque la madre nos explicó que tenían una casita en el campo (en el centro de Mallorca) y que iban cada fin de semana, también en invierno (corría el mes de febrero).

En el momento de la visita Pol tenía un estado general más que aceptable, aunque la madre nos decía que normalmente estaba más activo, con una temperatura de 37,7ºC y pudimos palpar adenopatías laterocervicales bilaterales de tamaño significativo. Pol no tenía en ese momento otras lesiones cutáneas y las palmas y plantas se encontraban respetadas.

La garrapata ya no está, pero tenemos a un niño de 3 años con febrícula y ese antecedente. ¿Qué haríais? ¿Alguna otra prueba? ¿Empezamos tratamiento? ¿Le damos un premio a la hermana? El miércoles estaremos aquí de nuevo y os explico el desenlace.

Hoy os dejo con este bonito vídeo, porque en Mallorca no sólo hay playas.

plantes-marjades from correcamins on Vimeo.

6 comentarios:

  1. Esa lesión, probablemente se hubiera necrosado para convertirse en la célebre “mancha negra”. Pedir analítica general con perfil hepático, enzimas musculares y serología de R. conorii porque tal vez esté desarrollando una fiebre botonosa mediterránea. Iniciar tratamiento con doxiciclina como ha comentado antes otro compañero. Un saludo.

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    1. La doxiciclina está contraindicada en pediatría

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    2. No exactamente... te interesará el post del miércoles :-)

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  2. Tibola, Senlat o debonel (Linfadenopatia por picadura de garrapata). La suele ocasionar la Ricketssia slovaca (u otras rickettsias más atípicas), y la garrapata que la transmite la Dermacentus marginatus. A diferencia de la r. conorii, esta infección es más frecuente en primavera y otoño. Se trata exactamente igual que la fiebre botonosa (no hay que tener miedo a la doxiciclina aunque sea un niño, ya que en pautas cortas no produce alteraciones eentarias).

    Esta infección era más tipica en el norte de España, pero en los últimos años hay un aumento de casos en el Mediterráneo.

    Un saludo. Gran blog

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    1. Muchas gracias (casi me puedo ahorrar el post del miércoles) Abz!

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  3. Hola a mí nene le pasó exactamente lo mismo con garrapata colorada, tiene igual la piel en su cuero cabelludo se le sale la piel y está amarilla y rojo como en esa foto, los médicos me dijeron que estaba bien, alguien puede ayudarme? Gracias saludos cordiales

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