miércoles, 22 de enero de 2014

Lesiones cutáneas en corredores de larga distancia y cómo evitarlas

Pachi llevaba días observando como un explorador aquel territorio corporal tan lejano, en las antípodas de sus ojos: las uñas. Estaba preocupado. Hasta que le quitamos una pesada carga de encima. ”No es un melanoma. Es sangre acumulada debajo de la uña. Lo llamamos hematoma subungueal”. Respiró tranquilo. Y entonces nos contó que dos semanas antes había corrido una maratón. Que le dolieron los pies, sí. Pero le dolió todo el cuerpo durante los tres o cuatro días siguientes. Menos el ánimo, que lo tenía hinchado. Había mejorado su marca en diez minutos y tras tanto entrenamiento, la felicidad había arrinconado todos los síntomas físicos.

Mirando la uña con el dermatoscopio confirmamos el diagnóstico. Veíamos las típicas manchas hemorrágicas redondeadas bajo la uña y nada que nos hiciera pensar en un melanoma. Otras veces las cosas no son tan sencillas.

La uña de Pachi y su imagen dermatoscópica

Las uñas negras son casi un distintivo de los corredores. Bien porque hacen largas distancias o bien porque utilizan una zapatilla muy ajustada para correr en pista o campo a través. Son hemorragias subungueales por el roce repetido contra el calzado, que suelen doler al principio, y que pueden ser drenadas con una aguja (calentada al rojo) o un bisturí para aliviarlo. Si no se hace esto nos quedaremos sin uña en 2 o 3 semanas y tendremos que esperar meses para volver a recuperarla. Se ponen tan feas que nos puede confundir con un melanoma o con una infección por hongos. Si usas zapatillas de tu talla, que no te aprieten, las cambias cuando corresponda (a los 8-9 meses si entrenas 3 días a la semana o a los 6 meses si entrenas 4 o más) y te cortas las uñas cerca de la piel, habrás hecho mucho para evitarlas.

Otro hematoma subungueal, mucho más evidente que el anterior

He leído en un par de artículos que más del 20% de las lesiones que sufren los corredores de larga distancia se deben a problemas dermatológicos. A continuación os explicamos las más frecuentes:
  • Ampollas. Todo un clásico. Correr no es un deporte caro, pero sí vale la pena gastar algo en unas buenas zapatillas. El calor, la humedad, el roce de la zapatilla y unos calcetines mal ajustados, te pueden amargar el entrenamiento de meses. Ponte vaselina los días previos a la carrera. Si hace falta, conozco gente que se pone dos pares de calcetines, uno encima del otro, para evitar la fricción. Incluso los agentes antiperspirantes con aluminio parecen que van bien. Si terminas la carreras y te las ves ahí, desafiantes y henchidas de líquido, no dudes en drenarlas por la periferia con una aguja estéril, poner algún antiséptico tópico o crema antibiótica y cubrirlas con un apósito. No sabían con quién se la estaban jugando.
Así te pueden quedar los pies después de una ultra-maratón

  • Pezón del corredor. Todo un desconocido para los legos en la materia y una sorpresa para los que se inician en las carreras de fondo. Sí, si corres muchos kilómetros, la fricción de la camiseta o el sujetador sobre los pezones hará que éstos se irriten, pudiendo incluso llegar a sangrar. Visión dramática en la llegada de algunas maratones. No cuesta nada ponerse vaselina o tapárselos con un apósito para evitar al mundo ese espectáculo.
Jogger's nipples: Imagen tomada del artículo Int J Dermatol 2012;51:263

  • Talón negro. Son esas manchitas oscuras o marrones que salen en el talón o en el pulpejo de los dedos (serían en este caso “pulpejos negros”) por microhemorragias cutáneas debidas a traumatismos repetidos. Y corriendo nos traumatizamos mucho. Despistan porque se pueden parecer a un nevus o a un melanoma, con el consiguiente susto para la parroquia. A veces, raspando la lesión con un bisturí la hacemos desaparecer, nos colgamos la medalla de oro y salimos de la consulta por la puerta grande. Muy agradecido, el talón negro.
En este caso, talón, lo que se dice talón, no es
  • Callos. Sean o no malayos (¿por qué los callos serán de ese exótico país asiático?), aparecen por roces repetidos sobre una zona del pie. Buenas zapatillas, almohadillar la zona conflictiva si hace falta, y si aparecen, aplicar cremas queratolíticas con ácido salicílico o urea.
  • Rozaduras. Si dos áreas de piel están en constante fricción, están húmedas por el sudor y encima te sobran unos kilos, su aparición estelar está asegurada. No te diremos que te pongas a dieta, pero usar ropa seca y de tu talla, y ponerte vaselina en las zonas mas sensibles (axilas, ingles) harán que estés en el buen camino para evitarlas. Si aún así te salen y llegas a casa caminando como un vaquero, límpialas con agua y jabón (esto es aplicable a todo el cuerpo), sécalas y aplica alguna cremita con corticoides. Mano de santo, oiga.
  • Distrofia ungueal. Típicas de corredores de larga distancia y otros deportes. Las uñas se engrosan ante tanto roce repetido y adquieren una apariencia animal. Usando chanclas en verano, todo el mundo te preguntará por las uñas y así podrás alardear de que corres maratones y tal. Si quieres evitarlas o pasar más desapercibido, utiliza las mismas medidas que para las uñas negras.

Además, los corredores de fondo suelen tener mayor predisposición a padecer cuadros infecciosos, como la tiña del pie (calzado, sudor y calor) ya comentada en este blog, tiña inguinal, eritrasma y candidiasis (también por la humedad, sudor y calor), herpes labial por exposición solar prolongada, foliculitis en áreas de presión, etc.

El riesgo de padecer cáncer de piel (Ambros-Rudolph CM et al, "Malignant melanoma in marathon runners". Arch Dermatol 2006;142:1471-74) también parece estar aumentado en estos atletas, además de la aparición de signos cutáneos relacionados con la exposición solar prolongada durante años, como arrugas, léntigos, queratosis actínicas, etc. Lo ideal es utilizar un fotoprotector de factor alto (mínimo SPF 30) media hora antes de salir a correr. Hay corredores a los que no les gusta usarlo porque al sudar les irrita los ojos. Hoy en día disponemos de formulaciones fluidas, en gel o en spray, que pueden ayudar a evitar este inconveniente.

Para terminar os daremos 5 consejos fundamentales para evitar que os pasen estas cosas cuando hagáis carreras o entrenamientos:
  1. Ponte fotoprotector 30 minutos antes de salir a correr (SPF a partir de 30). En días soleados, unas gafas de sol también son imprescindibles para evitar problemas oculares en el futuro (cataratas).
  2. Aplícate vaselina en las zonas donde puedas sufrir rozaduras (axilas, pezones, ingles, pies).
  3. Utiliza ropa adecuada, que absorba el sudor, que sea de tu talla y que no te provoque rozaduras. En las tiendas de deporte encontrarás una gran variedad.
  4. El calzado que sea de tu talla, con la amortiguación necesaria y adecuado para tu tipo de pisada.
  5. Nunca estrenes material el día de la carrera. Los calcetines, camiseta, zapatillas, y pantalón corto los debes haber usado previamente en algún entrenamiento.
Le estoy pillando el gusto a esto de las colaboraciones. Y para redactar esta entrada quién mejor que el Dr. Ignacio Torné, dermatólogo compañero de servicio y corredor de maratones. Esta semana me han hecho el trabajo, y yo encantada con el resultado. Ha sido todo un lujo, y seguro que no es la última vez que lo enredo.

El vídeo de hoy es un anuncio. El día después del maratón. Viene al pelo, y el final no tiene desperdicio.

4 comentarios:

  1. Genial!! Simple. Mis uñas son una mezcla de koala y mejillón, y en verano además las pinto por encima de color oscuro con flores....todo un poema (o pinto los muñones cuando aún no crecieron...)
    Eres una artista y el vídeo ultimo me ha recordado varios gestos de 24-48 horas post... (y sólo eran leguas y una media) y me ha hecho sonreír
    Gracias, Rosa :)

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  2. Ya tuve pezon del corredor en los ochenta. Primera media maraton de bilbao. No tenia que haber copiado en Dermatologia en 1980. Aunque no recuerdo que lo dieran

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  3. El vídeo lo clava. Las molestias después de correr la maratón son estas :-) Y sí, también tuve muchos problemas con los pezones.

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  4. a mi hija y una miga les salio exantema en todo el cuerpo, acompañado de fiebre de 38o. Ya revise toda la literatura que pude y no encontré explicación solo el problema micro vascular por el calor, que experiencia tienen de esto y que tan frecuente lo ven.

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