11 mayo 2019

Doctor, he leído que la psoriasis puede afectar mis arterias

Pablo es un hombre de 41 años y tiene psoriasis desde los 20. Se ha trasladado a nuestra zona por motivos laborales y hoy es el primer día que acude al dermatólogo. En esta primera visita nos cuenta que su psoriasis ha sido bastante grave, que incluso ha llegado a cubrir el 35% de su superficie corporal, pero que actualmente está controlada con un fármaco biológico (ustekinumab). Antes de éste ha probado otros muchos tratamientos, tanto tópicos (los cuales sigue utilizando en ocasiones), como fototerapia, metotrexato y adalimumab. Ahora está contento; de vez en cuando presenta algunas pequeñas placas en las piernas, las cuales controla con una espuma que le mandó su dermatólogo. Pablo lleva una vida normal y actualmente su psoriasis no le afecta demasiado a su calidad de vida. No obstante, ha leído en internet que la psoriasis se relaciona con enfermedad cardiovascular, e incluso que puede provocar infartos, con lo que está preocupado y lleno de dudas.

Una de los fotos que nos muestra Pablo de como ha estado en el pasado.

Pablo no es hipertenso, no fuma, no tiene diabetes, su colesterol HDL es de 35 mg/dl y su colesterol LDL es de 165 mg/dl. En la última analítica que se realizó el resto de valores están dentro de la normalidad. Su peso es de 84 kg, lo cual, para sus 1,70 m de altura le sitúa en el sobrepeso, muy cerca de la obesidad. Su médico le ha insistido en lo importante que es una alimentación saludable, perder algo de peso y realizar ejercicio físico, pero le cuesta mucho y hasta ahora no ha tenido mucho éxito. No presenta ninguna otra patología relevante ni toma otra medicación.

¿Qué le respondemos a Pablo? ¿Cómo informa el dermatólogo en estos casos? ¿Cómo calculamos su riesgo cardiovascular? ¿Sabemos si el tratamiento que está utilizando para la psoriasis le puede ayudar en este sentido?

Bueno, pues esta semana el caso clínico nos viene de la mano del Dr. Álvaro González Cantero, gran especialista en el tema que nos ocupa, dermatólogo en el Complejo Hospitalario de Toledo, al que agradezco de corazón que haya dedicado parte de sus vacaciones a escribir para este blog. El miércoles lo volveremos a tener por aquí arrojando un poco de luz en este tema tan controvertido y de actualidad (en este enlace).

Después de esto, hoy toca remojarse (y relajarse).

Back in Black 4K from Alfredo Zorrilla Garde on Vimeo.

1 comentario:

  1. Joaquin Lozano15/5/19 19:02

    La psoriasis y la artritis psoriásica se asocian con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares y de mortalidad cardiovascular. Además de los factores clásicos de aterosclerosis, la gravedad de la afección cutánea influye en el aumento del riesgo cardiovascular en estos pacientes. En ambos procesos se observa la presencia de disfunción endotelial y un grosor aumentado de la íntima-media de la arteria carótida, como expresión de enfermedad cardiovascular subclínica. El tratamiento activo de la enfermedad y el manejo de los factores de riesgo cardiovascular clásicos son fundamentales para disminuir la morbilidad cardiovascular en estos pacientes.
    • Síndrome metabólico: La mayoría de las células T que participan en psoriasis corresponden a células T helper Th1, que producen interferón (INF) gamma y TNF alfa. Recientemente, se encontró que la activación aberrante de células dendríticas en la piel juega un rol en la patogénesis de psoriasis. Las células dendríticas activadas afectan a las células Th 17 que producen IL-17 e IL-22 induciendo proliferación de queratinocitos. La inflamación sistémica se asocia con un número de adipocitoquinas como TNF alfa, adiponectina, leptina e inhibidor 1 del activador del plaminógeno (PAI-1). Entre las citoquinas inflamatorias, el TNF alfa juega un rol principal en psoriasis y síndrome metabólico.
    • Obesidad: La evidencia sustancial indica que la psoriasis está muy relacionada con el incremento de riesgo de obesidad. Sin embargo, permanence desconocido si la obesidad es el resultado o la causa de la psoriasis. Herron y col examinaron retrospectivamente el peso corporal antes del inicio de psoriasis y concluyeron que la obesidad sigue a la psoriasis. Mallbris y col también no mostró diferencias significativas en BMI entre pacientes con psoriasis al año de su enfermedad y un control sugeriendo que la obesidad sigue a la psoriasis.
    • Insulino resistencia/DM: Varios estudios han mostrado una relación entre psoriasis e insulino resistencia/DM. Estudios alemanes revelaron que los pacientes con psoriasis tienen un incremento en la prevalencia de DM, especialmente en mujeres. Además, la prevalencia psoriasis con DM es dos veces mayor que en melanoma.
    • Dislipemias: Varios estudios mostraron que la psoriasis esta asociada con dislipidemia aterogénica con incremento de los niveles sanguíneos de colesterol total, triglicéridos, LDL, y lipoproteina A, y HDL bajo y apolipoproteína B.
    • HTA: Varios reportes indican la prevalencia de hipertensión en psoriasis. Un estudio sueco mostró un mayor porcentaje de hipertensión en pacientes con psoriasis al compararlos con otros pacientes dermatológicos. La hipertensión se presume como una comorbilidad independiente de psoriasis.
    • Enfermedad cardiovascular: Las enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio y cerebral están asociadas con psoriasis. McDonall y Calabresi mostraron que el riesgo de enfermedad vascular, arterial y venosa como el infarto de miocardio, tromboflebitis, embolismo pulmonar y enfermedad cerebro vascular es 2.2 veces más alta en pacientes con psoriasis al compararlo con otras enfermedades dermatológicas.
    En conclusión, la psoriasis es una enfermedad inflamatoria sistémica, crónica asociada a síndrome metabólico y a otras comorbilidades incluyendo la enfermedad cardiovascular. La citoquinas proinflamatorias y adipocitoquinas contribuyen a estas comorbilidades. Por lo tanto la psoriasis no debe considerarse sólo una enfermedad cutánea sino, una enfermedad inflamatoria sistémica. En este contexto el tratamiento con anti TNF-alfa en psoriasis sería útil no sólo para las lesiones cutáneas sino también para prevenir la enfermedad cardiovascular y otras comorbilidades asociadas al síndrome metabólico.

    ResponderEliminar

Éste es un blog dirigido a profesionales sanitarios y personas interesadas en la Dermatología. En ningún caso se atenderán consultas particulares (ver apartado de normas del blog).