miércoles, 8 de enero de 2020

Agua oxigenada: todo depende de la concentración

A estas alturas del blog (y de la vida) seguro que todos habéis diagnosticado correctamente las manchas de Enriqueta como queratosis seborreicas. Si la clínica podía ofrecer dudas, la dermatoscopia lo dejaba muy clarito, con ese patrón cerebriforme tan característico (y si no, os remito al post correspondiente donde hablamos de los hallazgos dermatoscópicos en las queratosis seborreicas).

Y si no voy a escribir sobre queratosis seborreicas, ¿de qué va el post de hoy? Pues esto viene a ser la excusa perfecta para hablar del agua oxigenada o, mejor dicho, del peróxido de hidrógeno y sus efectos en la piel, y es que este artículo de Emily C. Murphy recién publicado en la revista americana me ha llamado la atención y he decidido haceros un resumen (quien se lo quiera leer, aquí os dejo la referencia).

Peróxido de hidrógeno. Imagen: Wikipedia

El peróxido de hidrógeno (H2O2) es lo que se denomina una especie reactiva de oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés) que es capaz de producir un daño oxidativo a lípidos, proteínas y ácidos nucleicos, ya sea directa o indirectamente a través de la formación de radicales hidroxilos. El H2O2 endógeno puede formarse mediante reacciones enzimáticas celulares, y a diferencia del superóxido, el H2O2 es capaz de difundir a través de las membranas celulares y viajar a través de diferentes células o tejidos antes de descomponerse. Las enzimas antioxidantes son particularmente importantes para regular ese H2O2 endógeno, ya que esta molécula cumple un importante rol en nuestra piel, contribuyendo en la función del sistema inmune innato, apoptosis, cicatrización y tono vascular.

Pero es que además la aplicación de H2O2 a niveles suprafisiológicos que van del 1 al 45% tiene múltiples aplicaciones que comentaremos a continuación, además de algunas consideraciones respecto a la seguridad. Resumiendo mucho por si os da pereza seguir leyendo, las concentraciones bajas (1-6%) se utilizan como antimicrobiano en piel íntegra o en heridas, mientras que las concentraciones más altas (10-45%) se aplican en piel intacta, penetrando en el estrato córneo. Pero vamos por partes:


H2O2 1-6%
  • Limpiador y antiséptico. El agua oxigenada (al 3-6%) se ha utilizado a partir de la segunda mitad del siglo XIX para la irrigación de heridas y como desinfectante, ya que tiene actividad frente a bacterias, levaduras, otros hongos y virus. Esta actividad se debe a la producción de radicales hidroxilos que rompen los biofilms y membranas celulares. La liberación de oxígeno a partir de la degradación del peróxido de hidrógeno produce esa efervescencia que todos reconocemos y que contribuye a su efecto antimicrobiano, ya que “limpia” de detritus, pus y sangre, reduciendo la colonización bacteriana. Comparado con los antibióticos, el agua oxigenada (al igual que otros antisépticos), tiene un riesgo muy bajo de resistencias.
  • Cuidado de heridas. Aunque las propiedades beneficiosas del H2O2 endógeno están claras, existen más dudas respecto al uso del agua oxigenada incluso a bajas concentraciones, por su potencial citotoxicidad y corta vida media. Diversos estudios, tanto en animales como en humanos, no mostraron diferencias en la reepitelización de diversas heridas (sin observarse tampoco un efecto negativo). También se ha estudiado su efecto sobre las úlceras venosas (al 1%) mostrando eficacia en diversos estudios comparado con placebo, seguramente por activación de la angiogénesis.
  • Acné. En algunos países, incluido Estados Unidos, existen diversas formulaciones a base de H2O2 que han demostrado eficacia en el tratamiento del acné, similar al adapaleno y superior al peróxido de benzoilo en monoterapia, con buena tolerancia y sin problemas de fotosensibilidad.
  • Cáncer de piel. El peróxido de hidrógeno también se ha investigado como agente fotosensibilizante en terapia fotodinámica, para el tratamiento de las queratosis actínicas y de algunos tipos de carcinomas basocelulares y parece que, junto con el metilaminolevulinato y la luz roja, podría incrementar la eficacia de la terapia fotodinámica. Por otra parte, también se ha evaluado el potencial radiosensibilizante del H2O2 ya que la radioterapia genera radicales libres derivados del oxígeno, aunque no existen suficientes estudios para asegurar una mayor eficacia.

H2O2 25-45%
El peróxido de hidrógeno a concentraciones altas sólo se debe aplicar sobre piel íntegra (y con mucho ojito!), donde actúa como vehículo induciendo un importante estrés oxidativo a través de la epidermis, con apoptosis y/o necrosis. Por este motivo (y de aquí la excusa para escribir sobre ello hoy), se utiliza en el tratamiento de las queratosis seborreicas y se está investigando su uso para tratar queratosis actínicas, aunque el mecanismo de acción no se conoce con exactitud. Parece ser que los queratinocitos “anómalos” de las queratosis seborreicas y actínicas son mucho más sensibles al estrés oxidativo inducido por el H2O2 respecto a los queratinocitos normales, en lo que se conoce como efecto Warburg. Así, parece que el verdadero filón es en que parece que próximamente podremos tratar tópicamente de manera satisfactoria las queratosis seborreicas, que aunque son completamente benignas, constituyen un motivo de consulta y preocupación, aunque sea por consideraciones puramente estéticas en la mayor parte de los casos. Así, la FDA ha aprobado recientemente el peróxido de hidrógeno al 40% con esta indicación (Eskata es el nombre comercial allí), con cifras bastante interesantes de aclaramiento de las lesiones y pocos efectos adversos. Eso sí, al menos en tierras norteamericanas, un aplicador (para tratar entre 7 y 10 queratosis seborreicas) va a costar 200-250$. Veremos si llega a Europa y a qué precio (mientras tanto, me temo que no vale con ponerse agua oxigenada). Como decíamos, el peróxido de hidrógeno también se está investigando en el tratamiento de las queratosis actínicas (a concentración del 25%), aunque los resultados de los estudios son aún preliminares. Lo mismo que para el tratamiento de verrugas vulgares (al 40-45%), de momento con estudios en fase 3.



¿Y qué hay de la seguridad?
Ya hemos comentado que el H2O2 puede ser tóxico para la piel a través de la formación de oxígeno y de daño oxidativo. La aplicación de agua oxigenada al 3-6% en el antebrazo de voluntarios sanos no alteró la concentración de melanina pero sí produjo cambios transitorios en la oxihemoglobina, sugiriendo una posible penetración hasta la dermis (donde se localizan los capilares). El contacto con peróxido de hidrógeno a mayores concentraciones en piel sana, incluso a través de la ropa, puede producir eritema, púrpura , ampollas y necrosis, además de blanqueamiento del pelo. O sea, que tranquilos con el agua oxigenada a bajas concentraciones, pero ojito si la empezamos a utilizar a concentraciones más altas.

Lo dicho, veremos si próximamente llega a Europa el Eskata. Mientras tanto, nos limitamos a tranquilizar a Enriqueta y no le realizamos ningún tratamiento de sus queratosis seborreicas.

Nota: Entrada no patrocinada que sólo obedece a saciar la curiosidad de la autora.
Y con esto y un bizcocho, hasta dentro de dos semanas a las 8. Permitidme unos días de vacaciones, prometo volver el 25 de enero con las pilas cargadas. Adivinad dónde me voy...

MALDIVAS BLUEFORCE 2015 Buceo en Maldivas from 90 Grados Norte on Vimeo.

1 comentario:

  1. Me ha gustado como lo has explicado, muy curioso. Yo lo único que puedo decir del agua oxigenada es que si desinfecto granos con ella o heridas deja más rojez en la zona que el Alcohol de 96 grados (productos de supermercado y farmacia). Pero desinfecta un poco más desde mi experiencia.
    Gracias por este artículo tan interesante, y a disfrutar de esas vacaciones ;)

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