miércoles, 11 de mayo de 2016

Euromelanoma: ¿realmente sirve para algo?

No es cuestión de meter miedo, pero la espalda de Gabino (así como el resto de su piel) con decenas de nevos era como para sacar el dermatoscopio y mirarlos con calma. Nuestros más fieles lectores recordarán aquella entrada de 2012 en la que hablábamos del melanoma como el lobo feroz de la dermatología, y repasábamos la regla ABCD(E) y quiénes podían ser considerados pacientes con mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer de piel, el temido archienemigo de todo dermatólogo.


El melanoma se ve. Está ante nuestros ojos, y no aparece de un día para otro. Por este motivo nos da tanta rabia diagnosticarlo en fases avanzadas, en algunas ocasiones demasiado tarde. Y de ahí surgen las campañas de concienciación y de prevención. La más conocida a nivel de toda Europa es el Euromelanoma, que está en marcha estos días, promovida por la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) desde el año 2000, cuyos orígenes se remontan a un grupo de dermatólogos belgas en el año 1999. Actualmente participan 31 países y en todo este tiempo se ha atendido a más de 260.000 pacientes, y aunque el melanoma es el principal objetivo, ya de paso se hace hincapié en otros tipos de cáncer de piel mucho más prevalentes en la población, como el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide. Los principales objetivos de la campaña son la prevención primaria y secundaria y, en definitiva, la promoción de la salud a la población general.

Siempre he dicho que no soy partidaria de los screenings masivos, creo que no sirven para lo que dicen que sirven. La realidad es que a este tipo de campañas suelen ir los pacientes más cancerofóbicos (a los que tienes que tranquilizar y convencerles de que no tienen un cáncer de piel) o los más concienciados (que ya suelen revisarse, ir al médico, y protegerse del sol de manera más que razonable). El que debería ser nuestro “target” se queda en casa, y será el último en pedir cita para la visita de screening. Siempre hay excepciones, claro, y algún melanoma se detecta. Quizá sólo por esos valga la pena. Pero no puedo evitar una cierta sensación agridulce cuando participo en las jornadas. Eso sin contar aquellos pacientes que aprovechan el hecho de estar delante de un dermatólogo para consultar por otras cuestiones que no tienen nada que ver, pero ésta es otra cuestión.

La imagen de la campaña de este año (2016)

Por eso quizá convenga repasar qué situaciones confieren un mayor riesgo de desarrollar un melanoma, además de los ya conocidos, como son tener ojos claros, fototipo I y II, cabello rubio o pelirrojo, múltiples efélides (pecas) o léntigos solares, > 50 nevos típicos, numerosos nevos clínicamente atípicos, síndrome del nevus displásico (>100 nevus con uno o más de > 6 mm y uno o más con histología de nevus displásico), y tener antecedentes familiares (de primer grado) o personales de melanoma. Todas las personas que cumplan esas premisas sí que se beneficiarían de revisiones periódicas en busca de lesiones sospechosas. Pero además, recientemente han surgido otros factores de riesgo que deben ser tenidos en cuenta, como haber padecido algún tipo de cáncer en la infancia, estar inmunodeprimido (ya sea en pacientes trasplantados, con infección por el VIH u otros motivos) o usuarios de lámparas de rayos UVA.

Otro de los mensajes que personalmente no me terminan de convencer de la campaña es la recomendación de acudir rápidamente al dermatólogo ante la menor sospecha. Teniendo en cuenta que prácticamente la totalidad de la población presenta lesiones pigmentadas, esto equivale a decir que todo el mundo debe ir al dermatólogo. Y aunque es cierto que estamos mejor preparados para valorar las diferentes lesiones cutáneas (tenemos un dermatoscopio y muchísima experiencia), afirmar esto sería como decir que todas las cefaleas deben ser vistas por un neurólogo, o todas las varices por un cirujano vascular. Si a todo eso le sumamos las listas de espera de nuestra maltrecha sanidad pública, mandar a todo el mundo al dermatólogo es lo más parecido a un suicidio colectivo. Si nuestros esfuerzos fueran encaminados a ayudar a los médicos de familia a formarse mejor en dermatología, probablemente los resultados globales en términos de salud de la población serían bastante mejores (pero claro, esto cuesta tiempo, mucho esfuerzo y ni siquiera está bien valorado). Hay que decir que, aunque el Euromelanoma es más conocido por la campaña de screening, también forman parte de la campaña otras actividades de formación a personal sanitario, así que poco a poco vamos mejorando en eso.

Imágenes dermatoscópicas de algunas de las lesiones de Gabino

Pero no todo va a ser malo, y algo bueno habrán hecho este tipo de campañas para que entre un 40-47% de todos los melanomas vengan “diagnosticados” o sospechados por el propio paciente (vamos, que son el motivo de consulta), en parte gracias a la regla ABCD(E) que valora características como la asimetría, los bordes, el color, el diámetro (>6 mm) y (tan importante como los otros criterios), los cambios evolutivos. De manera mucho más simple, el signo del “patito feo introducido por Grob y Bonerandi en 1998, basado en que un melanoma será diferente al resto de nevos melanocíticos de ese individuo, también es de gran ayuda, al menos para reconocer lesiones sospechosas en las que fijarnos con más detenimiento.

Las nuevas tecnologías también pueden sernos muy útiles, aunque seguramente no como los creadores de ciertas aplicaciones “para el diagnóstico de melanoma” quisieran (múltiples estudios han demostrado lo peligrosas que son estas Apps que con una foto de la lesión y unos sofisticados algoritmos, te dicen si es buena o mala). En cambio, aplicaciones como FotoSkin, pueden servir para realizar este autocontrol de una manera reglada, aportando las imágenes al médico para que así tenga una idea de la evolución de las lesiones pigmentadas (las fotos siempre ayudan, sobre todo cuando tienes al paciente delante).

Dicho esto, cualquier ocasión viene bien para hablar de fotoprotección y concienciar al personal  de que se puede disfrutar de la vida y del aire libre sin parecer un pimiento asado, así que como cada año, me tendréis formando parte de los dermatólogos que se adhieren a la campaña Euromelanoma. Este año la semana de screening (recordemos que son visitas gratuitas) es del 13 al 17 de junio (2016), y para apuntarse hay que pedir cita a través de la página web www.euromelanoma.aedv.es/ donde además podréis encontrar información sobre el tema.

¿Nos tendremos que ir al Ártico para disfrutar del sol? Tampoco hay que exagerar, y con sentido común todo es mucho más sencillo.

The Arctic Light from TSO Photography on Vimeo.

10 comentarios:

  1. Vaya, me has hecho pensar. Yo tengo muchísimas pecas, lunares, manchas variadas (no sé como se llaman), algunas muy feas, dismórficas y de colores variados, hasta un nevus de ota tengo. No soy rubia, no tengo ojos claros, me bronceo algo en verano... Mmmmmm.... Que pereza tan grande. Es que con dos niñas pequeñas tener que ir a revisarme eso ya es lo que me faltaba. Si sólo voy al médico cuando no puedo más porque no tengo tiempo. En fin, me has hecho reflexionar. Gracias!

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    1. Naiara no te sepa mal ir al medico!!
      Te va la vida.! Siempre soy la que sale cuando se habla del melanoma. Es que cuando has vivido la mala experiencia, y ves que con prevencion se podia haber evitado me pongo mala
      Mi hijo le sacaron una del brazo de estas que se tiene que analizar y 5 puntos. Pero ya está...... y a veces ni esto. Te hacen las fotos y te las van controlando cada seis meses o lo que el.dermatologo crea conveniente
      Si mi hermana hubiera hecho esto, su hija de 11 años tendría mamá. Siento ser cruel hablando tan claro, pero es por tu bien y el de tus hijas!
      ( perdona Rosa que me meta en estos temas. Pero.es que me supera y no lo puedo olvidar. Gracias por ser tan.amable de poner mis comentarios)
      Besos!

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    2. Naiara, si tienes muchísimas manchas como dices no está de más una visita a tu médico, y seguramente al dermatólogo. Quizá no haga falta mucho más, pero al menos para que valore de qué tipo de lesiones se tratan. Verás como encuentras el momento. Saludos, y otro para Tessa

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  2. Hola, entonces Gabino, tiene melanomas?

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    1. No, Gabino afortunadamente sólo tiene unos lunares que mejor que controle el dermatólogo cada cierto tiempo.

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  3. Gracias Rosa! Muy amable de tu parte
    Buen finde!

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  4. Hola! Me ha encantado la entrada y en especial lo que has dicho sobre los médicos de familia. Yo soy médico de familia, y también pienso como tú. Lo malo es que si inviertes en formación, el resultado no se ve a corto plazo y a algunos responsables sanitarios lo q no sea 'cortoplacismo' no les interesa.
    Muchas gracias x el esfuerzo q dedicas a tu blog, del que nos beneficiamos muchos sanitarios y todos nuestros pacientes. Un abrazo! Elena

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  5. Ayer fui con un dermatologo pero me pareció poco profesional, no analizo detenidamente mis Efélides y 1 nevus, me comento que todo esta muy bien, (ni lupa utilizo) cambe mencionar que tengo muchas Efélides en los hombros y brazos, ademas tengo al parecer 1 nevus color café con una ligera textura y medida de 5mm, en raras ocasiones cuando ando en el sol me da comezón en la espalda un poco y no se si sea el nevus. El medico solo me recomendó un bloqueador solar para mi espalda y cara, y recomendo utilizar ropa blanca ((yo tengo entendido que la ropa negra es la que protege de los UV)), y ademas dijo que nunca una Efélide se convierte en maligna. ¿Que opinan ustedes? que me recomiendan hacer? soy de piel blanca y rubio con 26 años, a la semana me expongo como máximo 4 hrs directas al sol al salir a alguno lugar, cave mencionar que en mi ciudad hay UV alto y fue la primera vez que fui con un dermatologo

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    1. Los dermatólogos no necesitamos mirar todas las lesiones con lupa, sólo aquellas que nos parecen atípicas. Y las efélides, efectivamente, no son lesiones de riesgo, aunque sí un indicador de daño solar.

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  6. Como siempre, claro y acertado. Puro sentido común... como decía mi abuela: "el menos común de todos los sentidos". Gracias Rosa

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