Blas ya entra rascándose. Nada más sentarse vemos cómo
levanta el pie derecho y con la punta del zapato se rasca por encima del
pantalón en la pierna izquierda, mientras nos explica que hace ya meses que
tiene una especie de círculo rojo en esa pierna que le pica muchísimo. Ha
probado a ponerse crema hidratante (pero es peor), le han dado cremas para los
hongos, pastillas para el picor y una crema de hidrocortisona. Pero nada. A
veces parece que mejora, pero al cabo de los días vuelve con fuerza. El mismo
redondel. Se enciende tanto que incluso le sale un líquido transparente.
Cuando le preguntamos nos explica que siempre ha tenido la
piel sensible, que de pequeñito (ahora tiene 35 años) ya tenía dermatitis, pero
con la edad le fue mejorando. No es la primera vez que le sale un círculo de
esos, pero nunca le había durado tanto. Siempre en las piernas, eso sí.
Blas trabaja en una empresa de mantenimiento y no cree que
sus lesiones tengan nada que ver con su actividad laboral. No tiene ningún
hobby extraño, salvo el de hacer burpees en el gimnasio. Vive con su esposa y
tiene dos hijos pequeños, que afortunadamente no han heredado su piel. Ah, y un
gatito que adoptaron hace ya 6 meses, pero lo han mirado bien y no tiene nada
raro en la piel.
La lesión es la que veis en la imagen y el resto de
exploración es estrictamente normal, así que, de momento, eso es todo. La
semana que viene volveremos a estar por aquí, con la solución al caso.
El vídeo con el que nos despedimos hoy está grabado con un dron en Islandia. Disfrutad de las imágenes.
