Elisa tiene 40 años, la piel clara y una psoriasis con afectación de
ambas manos desde los 20 años de edad, para la que no realiza ningún
tratamiento específico aparte de cremas hidratantes. Tampoco toma ninguna otra
medicación, y trabaja como dependienta en un centro comercial.
Todo sería estupendo si no fuera porque, desde hace unos 6 meses, viene presentando unas lesiones en la cara, con predominio en ambas mejillas y en la zona malar, que a veces son pruriginosas (aunque no desesperadamente). Nos cuenta me mejoran y empeoran, sin que lo pueda relacionar con nada (ni con el estrés, ni cambios de tiempo, aunque cuando hace calor parece que se “encienden”), pero que no llegan a remitir del todo. No nos explica molestias oculares ni lesiones en otras localizaciones (aparte de la psoriasis en las manos), y cuando le preguntamos, nos dice que no usa maquillaje de manera habitual, y que se pone casi a diario una crema hidratante que no ha cambiado desde hace años. Su médico de familia nos la remite directamente, y no le ha recetado ningún tratamiento. Tampoco se ha puesto ningún producto que le hayan recomendado otras personas.
Creo que no me dejo nada importante. Si nos fijamos atentamente, vemos
que las lesiones son unas pápulas eritematosas, algunas cubiertas de una fina
descamación, sin que se puedan apreciar pústulas ni vesículas. La piel de toda
la zona parece más eritematosa de lo normal, y se observan algunas lesiones más
aisladas en la zona perioral.
Pues eso es todo, de momento, y ahí van algunas preguntas que nos hace Elisa:
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¿Qué es lo que me pasa en la piel? ¿Está
relacionado con mi psoriasis?
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¿Tiene tratamiento o habrá que irse acostumbrando?
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¿Es contagioso? ¿Tengo que lavar las toallas
aparte?
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¿Hacemos unas pruebas de alergia? ¿Analítica?
¿Alguna otra prueba que nos pueda ser útil?
Esperamos poder resolver todas estas cuestiones el próximo miércoles o en este link. Hoy os dejo con un vídeo de gente más friki que yo, si cabe.