miércoles, 18 de diciembre de 2013

Nevus melanocíticos y tatuajes: una mala combinación

Tranquilos: no voy a dedicarme a demonizar el mundo del tatuaje, y más teniendo en cuenta que en el año 2012, el 21% de los estadounidenses llevaban un tatuaje en algún lugar de su cuerpo (algo más del 15% en el caso de los europeos). Es un fenómeno estético-cultural complejo, y hoy no vamos a entrar a valorarlo, aunque el tema está muy de moda estos días en Francia, debido a que el gobierno galo estudia prohibir 59 colorantes de los 153 que se utilizan por el riesgo de alergias y otros problemas de salud (en relación al aluminio, cromo, mercurio o hidrocarburos).

Pero hoy no toca hablar de esto (los tatuajes dan para mucho), sino que el caso que nos ocupa es el de una paciente que lleva un tatuaje de grandes dimensiones sobre diversas lesiones melanocíticas. Y la primera pregunta que nos hacemos es: ¿Es algo que nos debe preocupar? Y la respuesta es: . Hoy vamos a intentar desgranar esa afirmación, con la información de que disponemos a día de hoy.

Volviendo al tatuaje de Violeta ¿quién dijo miedo?

En primer lugar, la primera pregunta es obvia: ¿Aumenta el riesgo de presentar un melanoma por el simple hecho de tatuarse en zonas donde tenemos lunares? En este sentido, los datos parecen ser bastante tranquilizadores, ya que ni los traumatismos que implican el tatuaje ni los pigmentos que contienen, parecen incrementar el riesgo de padecer un melanoma. En la literatura inglesa, existen menos de 20 casos de melanoma que se han desarrollado sobre nevus melanocíticos en los que se ha realizado un tatuaje. Si tenemos en cuenta los datos de incidencia de este tumor y el hecho de que alrededor de un 15% de la población presenta algún tatuaje (bien es cierto que el porcentaje de tatuajes realizados sobre lunares será mucho menor), la relación parece casual.

Así que, ¿Podemos estar tranquilos? Pues me temo que no, amigos amantes de los pigmentos dérmicos y del body art. Y es que todo tiene su parte negativa. El hecho de hacerse un tatuaje en la proximidad de una lesión melanocítica conlleva algunos problemas que pueden ser un verdadero dolor de cabeza para el dermatólogo y para el paciente. Vamos a intentar desgranarlos:

Vale, queda claro que el paciente con un tatuaje muy cerquita de un nevo melanocítico no ve incrementado el riesgo de padecer un melanoma (hoy no hablamos de otro tipo de cáncer de piel), pero si recordáis el caso de Violeta y le aplicamos un poco de sentido común, tendréis que reconocer que, por buen dermatólogo que seas, las lesiones pueden verse modificadas de manera sustancial, de manera que si seguimos la regla ABCDE, los ítems A (asimetría), B (bordes), C (color) y E (evolución) pueden verse alterados por el tatuaje. En definitiva, una lesión absolutamente anodina que en otras circunstancias no nos plantearía ningún tipo de problema, puede convertirse en una lesión “sospechosa” o que nos genere dudas. O sea, que no estaremos tranquilos del todo y, una de dos, o haremos más controles (con la ayuda del dermatoscopio) de lo que quizá serían necesarios sin el tatuaje, o directamente vamos a proponer a nuestra paciente la extirpación de esa lesión multicolor (con la cicatriz que conlleva).

Imagen dermatoscópica de nevo de pequeño tamaño (abajo a la izquierda en la 1ª foto)

Bien, pero los problemas no terminan ahí. Y, si bien Violeta no parece tener un riesgo incrementado de tener un melanoma en un futuro, lo que es incuestionable es que los pacientes con tatuajes tienen, al menos, el mismo riesgo de melanoma que el resto (¿O es que os creías que los tatuajes conferían algún tipo de protección melanocítica?) Imagninemos por un momento que nuestra paciente tiene la mala pata de presentar un melanoma dentro de algún tiempo, y que, como que la lesión estaba “medio escondida” en ese tatuaje inmenso, hemos sido incapaces de diagnosticarla en fases tempranas, de modo que cuando lo extirpamos nos informan de un nivel de Breslow de 1,32 mm (me lo invento, ¿eh?). ¿Qué nos dicen los protocolos actuales? Pues que tendremos que hacer ampliación de márgenes de 2 cm y realizar biopsia selectiva de ganglio centinela (ahora no tengo tiempo y lo dejo para otro día, pero podéis ver aquí en qué consiste la técnica). Pues bien, resulta que debido al pequeño tamaño de los pigmentos utilizados en los tatuajes decorativos, esas partículas de pigmento son capaces de migrar en circunstancias normales a los ganglios linfáticos del individuo. Y no sólo del que se ha hecho un tatuaje encima de un lunar, sino cualquier tatuaje (sobre todo los de mayor tamaño claro). Bueno, no seamos alarmistas, que no pasa nada, ¿no? Pues resulta que no pasa nada hasta que esa persona tiene un melanoma que precisa estudiar sus ganglios. Porque es posible que esos ganglios que ve el cirujano sean negros como el carbón (y claro, uno se pone a pensar en lo peor). Luego la biopsia nos dirá que sólo es pigmento del tatuaje, pero el susto ya nos lo hemos llevado (y seguramente también nos habremos llevado más ganglios de los necesarios).

Magician Cards Traditional Tattoo
Tatuajes: Todo depende de las cartas que nos hayan tocado

Bueno, pues con todo esto parece que tampoco hay para tanto, porque “sólo” los pacientes tatuados con la mala suerte de tener un melanoma van a poder tener problemas por culpa del tatuaje. Bien, pues voy a dar una última vuelta de tuerca al tema. Porque el incremento progresivo de las personas que deciden tatuarse en las últimas décadas ha hecho que cada vez sean más los que, por un motivo o por otro, se arrepientan de haberse tatuado, y busquen soluciones en ese sentido. Y, hoy por hoy, si se tienen paciencia y dinero, la mejor manera de intentar eliminar un tatuaje es mediante su tratamiento con láser. Y eso sí que parece que puede tener algún riesgo si se pretende tratar un tatuaje sobre un nevo melanocítico, y cada vez son más los casos descritos en la literatura. O sea que cuidadín con eso. Si se diera el caso, lo que se recomienda es la extirpación quirúrgica previa de la lesión melanocítica (con la consiguiente cicatriz).

Violeta no tenía ninguna intención de quitarse su tatuaje, y la lesión no tenía rasgos de malignidad, de modo que optamos por un seguimiento semestral clínico y dermatoscópico en la consulta.

De manera que hoy termino con un consejo: nunca os hagáis un tatuaje sobre un lunar y, si ignoráis este primer consejo, que nunca os lo quiten con láser. Ah! Y si decidís quitaros un tatuaje con láser, que lo haga un dermatólogo (por motivos obvios).

No he encontrado ningún Timelapse de tatuajes que me haya impresionado, así que os dejo con el vídeo de un programa de TV, "Pesadillas en su tinta" que confieso que me fascina. Gente que se dedica a tapar tatuajes chungos con otros más currados y bonitos (yo no me lo haría si tuviera un lunar en la zona, la verdad). Pero tiene su gracia.



6 comentarios:

  1. Sólo una precisión, a título de curiosidad. En Estados Unidos los tatuados alcanzan ya el 24% de la población (45.000.000) y llegan al 36% en las edades comprendidas entre 18 y 35 años. Hay 20.000 estudios de tatuadores en todo el país. No dispongo de datos estadísticos fiables de nuestro país, pero sí de la vecina Francia (relativamente extrapolables) : un 26% de la población de edades entre 18 y 35 años lleva tatuajes. Aprovecho para felicitarte por tu magnífico post y la encomiable labor que llevas a cabo en tu blog. Un abrazo, Rosa!

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    1. Salutacions Xavi!. Aqui estem tots aprenent de la Dra Taberner.
      Bon Nadal ! Feliz Navidad ! Bon Nadau! Zorionak!

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  2. Gracias por abrirnos un poquito más la mente en el mundo del paciente tatuado. La verdad es que te puedes quedar bastante parado ante este tipo de personas pensando si lo que vas a hacer está bien o no por algún procedimiento en teoría curativo, pero nos has explicado cosillas interesantes.
    Una pregunta, Rosa, ¿tienes constancia de alguna lesión orgánica por embolización de tinta? Por ejemplo, una nefropatía por tinta o algún evento cardiovascular.

    Feliz Navidad, y que descanses estas fiestas, que te lo mereces.

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    1. Hola, Joserra!
      Pues la verdad es que no me constan problemas de embolización de tinta en el sentido que tú lo explicas, aunque supongo que, en caso de haberse producido, no consultarían al dermatólogo. Lo que sí me suena más (tampoco soy experta) es el debate que se inició hace unos años sobre los tatuajes en línea média lumbar y el hecho de que supongan una posible contraindicación para la realización de una anestesia epidural precisamente por el posible "arrastre" de tinta a SNC. Parece que no está del todo claro.

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    2. Muchas gracias, Rosa. Sí, había oído la polémica de los tatuajes en la zona lumbar, pero me crea curiosidad que no sea así en los lugares donde se pueden canalizar las vías (brazos y demás), aunque el SNC es el sistema "noble" por lo que es más delicado.

      Me ha picado la curiosidad, voy a ver.

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    3. Hola buen día. Agradezco este espacio y aun más su disposición a ayudar con las dudas que cada quien tenga, pues las mías son dos, tengo un nevus congénito de 3 cm aprox., quiero saber si lo puedo depilar constantemente y si hay algún tipo de riesgo tatuar el contorno de este.

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