sábado, 18 de julio de 2015

Una mancha con pelos en la espalda

Su nombre es Gustavo Adolfo. Un nombre un tanto extraño para un joven de 15 años, pero qué le vamos a hacer si su madre era una romántica empedernida, amante de las rimas del poeta del XIX. Pero no era el nombre lo que le preocupaba, sino una mancha en la espalda. Su madre le decía que ya la tenía desde pequeño, aunque entonces era más tenue. Les dijeron que a lo mejor se le iba con el tiempo, pero en vez de eso, se había vuelto un poco más oscura y desde el año pasado le habían empezado a salir pelos negros y gruesos. No le molestaba ni le dolía, no le picaba, pero quería saber si había que preocuparse y, ya de paso, si se podía tratar de alguna manera.


A la exploración podíamos ver una lesión macular de color marrón claro en la zona escapular, hombro y zona proximal del brazo derecho, que volteaba ligeramente hasta la zona clavicular del mismo lado. Gustavo no tenía lesiones similares en otras localizaciones, salvo algún nevo melanocítico de pequeño tamaño que no nos llamó la atención.

Hasta aquí podemos llegar, pero el miércoles resolveremos el caso (o en este enlace), si es que no lo habéis hecho antes (seguro que sí). No podemos sino terminar con unos versos del poeta.

Besa el aura que gime blandamente
las leves ondas que jugando riza;
el sol besa a la nube en occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente
por besar a otra llama se desliza;
y hasta el sauce, inclinándose a su peso,
al río que le besa, vuelve un beso.


Nos vamos a Utah a ver las estrellas. Hasta el miércoles.


Remnants from Nate Atwater on Vimeo.

10 comentarios:

  1. ¡Los suspiros son aire y van al aire!

    ¡Las lágrimas son agua y van al mar!

    Dime, mujer, cuando el amor se olvida

    ¿sabes tú adónde va?

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  2. Parece un Nevus de Becker: que es en realidad un nevus epidérmico pigmentado y piloso, y que no se acompaña de proliferación de melanocitos. . Se inicia a partir de la pubertad como una mácula pigmentada, extensa, ocasionalmente se relaciona con una quemadura solar, que con el tiempo se hace más evidente cubriéndose de pelo terminal. En raras situaciones de ha asociado con alteraciones esqueléticas e hipoplasia mamaria.
    Se ha postula-
    do que la piel afectada por un nevo de Becker pre-
    senta una mayor pr
    opor
    ción de r
    eceptores de
    andrógenos y por lo tanto una mayor sensibilidad
    a los efectos de
    estas hor
    monas. Esto explicaría
    que el grado de hiperpigmentación, hipertricosis,
    infiltración de la lesión, hiperplasia de glándulas
    sebáceas o incluso acné se hagan más evidentes en
    la lesión después de la pubertad. Felicidades Rosa , por tu magistral blog

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  3. Pablo Santa María H.20 de julio de 2015, 3:12

    Que es poesia? Y tu me lo preguntas?
    Poesia eres tu!

    Que coincidencia que su paciente Gustavo Adolfo tuviese un nevo de Becker
    Ofrezcale Láser, que otras alternativas no sirven mucho

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  4. ¡Un nevus de Becker!
    Hoy mismo me he encontrado con uno mientras curioseaba el Image Challenge del NEJM, así que lo tengo reciente. Además, con el nombre del paciente... ¡la pista perfecta!

    Un saludo de una opositora MIR fan de Dermapixel :)

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    1. Muchas gracias, Bea!
      Y mucha suerte en el MIR. Quién sabe, quizá caiga alguna pregunta de Dermapixel...
      :-)

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  5. Hola! Vaya, parece que Bécquer, que aquí sería Becker, vuelve a Dermapixel como aquellos "oscuros golondrinos" ;-). Buenísimo, como siempre! Un (caluroso) saludo!

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  6. Se trata de un Nevus melanocítico congénito (NMC), los cuales están constituidos por células pigmentadas que se originan durante la ontogénesis y están presentes al nacimiento. Actualmente se consideran hamartomas derivados de la cresta neural, producidos por mutaciones post-zigóticas que determinan defectos en la migración y/o diferenciación celular.
    Los NMC se han clasificado según su tamaño utilizando varios métodos: superficie, relación con otras estructuras y dificultad para la exéresis quirúrgica. Actualmente se emplea la clasificación propuesta por Kopf: NMC pequeños (< 1,5 cm), medianos (> 1,5 m ≤ 20 cm) y gigantes (≥ 20 cm).
    Por la imagen de la lesión creo que puede tratarse de un nevus de Becker, también conocido como melanosis de Becker o nevus epidérmico pigmentado y piloso. Éste se presenta como una mácula de color marrón claro u oscuro, bien delimitada pero de bordes irregulares, que puede acompañarse de hipertricosis y que habitualmente se localiza en la región escapular o el pecho, aunque puede estar localizado en cualquier otra parte del cuerpo. El nevus de Becker es más frecuente en varones, según algunos estudios la proporción varón:mujer es de 2:1. A pesar que se desarrolla de forma congénita es frecuente que se haga más notable durante la adolescencia, especialmente en varones, debido a la dependencia de esta lesión de los andrógenos. Histológicamente se caracteriza por una moderada acantosis con elongación de las crestas e hiperqueratosis variable. El estrato basal de la epidermis está hiperpigmentado, aunque sin un incremento en el número de melanocitos, en la dermis hay melanófagos y el músculo erector del pelo está aumentado en número, por lo que la diferenciación con el hamartoma del músculo liso en ocasiones es imposible.
    Los NMC, especialmente los gigantes, pueden estar asociados a varios síndromes como el síndrome del nevus epidérmico, síndrome de Carney, neurofibromatosis tipo I, síndrome de envejecimiento prematuro, rafe espinal oculto, escoliosis, atrofia, asimetría, elefantiasis e hipertrofia de huesos del cráneo… El nevus de Becker se puede asociar a diferentes anomalías como la hipoplasia de la mama ipsilateral, escoliosis o la presencia de defectos musculares, esqueléticos o cutáneos que habitualmente aparecen en el mismo lado del cuerpo ocasionando un fenotipo característico que se conoce como síndrome del nevus de Becker.
    A pesar que la capacidad de malignización de los NMC y su tratamiento son dos temas controvertidos, el nevus de Becker está considerado una lesión benigna por lo que su tratamiento no es necesario excepto por motivos estéticos. En lesiones de pequeño tamaño se puede realizar la extirpación quirúrgica, pero hay que valorar la posterior cicatriz, que puede ser estéticamente peor que la lesión original. La hiperpigmentación y la hipertricosis pueden beneficiarse del tratamiento con distintos tipos de láser pero habitualmente estas anomalías muestran tendencia a recurrir con el tiempo.

    Ana Ramírez. Residente Medicina Familiar y Comunitaria.

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  7. P.D.: y fotoprotección (como siempre), ya que pueden pigmentarse más con la exposición solar.

    Ana Ramírez. Residente Medicina Familiar y Comunitaria.

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  8. Contra el calor.....poesia!.
    Excelente propuesta para relentizar el ritmo ante estas temperaturas, Saludos. Abrazos, tras la ola de calor !!

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