La Ley de Murphy también aplica a la dermatología, y por
eso, en no pocas ocasiones, ante dermatosis recurrentes que van y vienen, es
muy habitual que el paciente no tenga nada el día que viene a la consulta (por
este motivo siempre nos viene fenomenal que se hagan una foto con el teléfono
móvil cuando estén en pleno “apogeo” de las lesiones). Pero no iba a ser éste
el caso de Amaro, un hombre de 43 años, sin ningún antecedente relevante, que
se encontraba realmente preocupado por una erupción que le aparecía a diario
desde hacía unos 7 meses, con sensación de calor, prurito y quemazón. Afortunadamente
la cosa no duraba más de 2 horas, pero cada día presentaba el mismo cuadro y
los antihistamínicos que le habían recomendado “para la alergia” no le hacían
nada. Así que ese mismo día se presentó en urgencias en el Hospital
Universitario de Cabueñes, en Gijón, desde donde se realizó una interconsulta a
dermatología y así fue cómo el Dr. Ángel Fernández Camporro, dermatólogo de
este centro hospitalario y nuestro colaborador de esta semana, conoció a Amaro
en pleno brote.
El cuadro era bastante misterioso. Amaro no lo achacaba a
nada externo, ni a ninguna situación nueva en su vida. No tenía animales, su
trabajo era de oficina y tampoco practicaba ningún hobby en particular. No
había viajado fuera del país en el último año y no tenía fiebre, artralgias ni
otras manifestaciones, salvo un cansancio persistente que coincidía más o menos
con el inicio de las lesiones de la piel, las cuales consistían en placas más o
menos extensas, coalescentes y de bordes bien delimitados, en la cara, cuello,
tercio superior del tronco y brazos. Amaro nos aseguraba que en poco rato
irían remitiendo, hasta el día siguiente.
El misterio de esta semana está servido, y es asturiano. Ya sabéis que, por crujiente y apetitoso que se vea un cachopo por fuera, lo realmente jugoso está dentro. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Una alergia sin más, o tendremos que irnos a explorar otros territorios? Por mi parte, agradecer a Ángel Fernández su amabilidad al prestarme este caso, del que daremos más detalles la próxima semana, como siempre (curiosamente, será el día de San Valentín, donde el rojo también predomina). Aquí os dejo el enlace.

Urticaria colinergica
ResponderEliminarDd:
ResponderEliminar1. Urticaria crónica espontánea
2. LUPUS
Aunque en el diagnóstico diferencial entran entidades frecuentes como la urticaria crónica, el patrón de flushing recurrente, la sensación intensa de calor/quemazón y la falta de respuesta a antihistamínicos hacen pensar en un proceso mediado por liberación de mediadores vasoactivos, por lo que exploraría otros territorios más allá de la piel.
ResponderEliminarEs fácil pensar que se trata de una urticaria "raruna" que no responde a los antiH1, pero está claro que hay un trasfondo real a descubrir que pasa por una Bx de piel y un estudio analítico
ResponderEliminarSíndrome carcinoide?
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