miércoles, 8 de abril de 2015

Eritema ab igne: es por el “caloret”

Cuando vimos a Ignacio con esas manchas en la parte posterior de sus piernas sólo tuvimos que hacerle una pregunta: “¿Te acercas demasiado a la estufa o a cualquier otra fuente de calor”. Al principio nos miró extrañado, pero inmediatamente se le encendió una bombillita en su cabeza: “El radiador!”. Y es que en ese piso de estudiantes sin calefacción, en los meses de frío ponen en marcha un radiador cuando están en el sofá delante la tele, e Ignacio tiene la manía de poner las piernas por encima.

Ignacio en su piso de estudiantes (dramatización). No intenten hacerlo en sus casas

Así que lo que tenía Ignacio era un clásico eritema ab igne (“Ignacio”, “ab igne”, una vez más el nombre era la pista). En España esta entidad también es conocida vulgarmente con el nombre de “cabrillas”, y su origen se encuentra en la utilización de fuentes de calor cercanas con la finalidad de aliviar el frío o el dolor. Esa exposición repetida a la radiación infrarroja llega a provocar esas bandas reticuladas eritematosas que con el tiempo se oscurecen y se hiperpigmentan.

Antiguamente se relacionaba con braseros, estufas, bolsas de agua caliente o ponerse muy cerca de la chimenea. Pero los tiempos avanzan y actualmente se describen muchos casos en relación al uso de ordenadores portátiles (al fin y al cabo, dan calorcito cuando estás en el sofá en los meses de invierno con el ordenador en el regazo), asientos calefactados, mantas eléctricas, etc. Como que las lesiones son asintomáticas y de aparición progresiva, no es infrecuente que el paciente no las relacione con esa exposición al calor, de manera que no es tan extraño que origine una visita al médico y, de manera menos frecuente, al dermatólogo.

Parece que las mujeres son más susceptibles que los hombres a presentar estas lesiones, que también son muy frecuentes en aquellas personas que sufren lumbalgia crónica y que encuentran alivio en la aplicación de calor local.

Las manifestaciones clínicas son bastante uniformes, y consisten en ese típico eritema reticulado, a veces con una ligera descamación, telangiectasias e hiperpigmentación en el área afecta. En la fase más aguda predomina el eritema, mientras que después de exposiciones crónicas repetidas, las lesiones se hiperpigmentan y adoptan un tono marrón. Aunque son habitualmente asintomáticas, a veces los pacientes pueden referir sensación de quemazón y dolor leve. Raramente, pueden aparecer lesiones ampollosas y costras.

Pierna y muslo izquierdos, el día de la primera (y única) visita

Aunque puede afectarse cualquier localización, típicamente se presenta en las extremidades inferiores, zona lumbar o abdomen (dependiendo del origen, claro).

Con una correcta historia clínica nos ahorraríamos la realización de otras exploraciones complementarias, pero si llegáramos a hacer una biopsia podríamos apreciar una dermatitis de la interfase (con alteración vacuolar de la capa basal) y queratinocitos necróticos, así como vasos dilatados, edema papilar y un infiltrado linfocitario perivascular. Eso en las lesiones precoces, porque en las más crónicas (oscuras) veríamos signos de hiperpigmentación postinflamatoria con melanófagos en dermis.

Pese a ser una patología de fácil diagnóstico, en algunas ocasiones no todo está tan claro y entonces el principal diagnóstico diferencial se establece con la livedo reticularis, con una morfología muy similar, y que es el resultado de un trastorno subyacente que afecta los vasos sanguíneos. Una vez más, la anamnesis es crucial.

El tratamiento, obviamente, consiste en eliminar la fuente de radiación infrarroja, con lo que se resuelven las lesiones si actuamos precozmente. En fases más crónicas, la eliminación de la causa no necesariamente va a hacer desaparecer esa pigmentación (aunque suele mejorar espontáneamente, puede indicarse tratamiento con retinoides tópicos o láser). Si bien el eritema ab igne es considerado como un trastorno benigno y autolimitado, en casos muy crónicos se cree que puede aumentar el riesgo de lesiones malignas (similar al riesgo de exposición crónica ultravioleta).

He tenido la tentación de traeros el vídeo de Rita Barberà y "el caloret" destrozando la lengua valenciana (bueno, os dejo el enlace con la versión musical pachanguera), pero finalmente seré buena y os dejaré con algo más relajante. Nos vamos a la isla de La Palma, a Canarias. Una maravilla.


Teaser La Palma, Isla Azul & El Guincho from Isla Azul on Vimeo.

4 comentarios:

  1. Muchísimas gracias por el artículo! Justamente hoy me salieron unas manchas parecidas, pero en este caso rojas en las piernas en la zona de los gemelos. Estaba preocupada porque parecía reacción alérgica pero no picaba! Después de leer lo del radiador me di acordé que hoy mismo en el trabajo utilicé el radiador muy cerca de las piernas incluso hasta llegando a quemar (me encanta el calor). Dudas despejadas! Muchas gracias :)

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  2. Buenas tardes, me salieron unas "cabrillas" hace dos inviernos poe estar estudiando demasiado cerca del calefactor. Ahora las manchas reticulares ya no están pero han persistido la teleangiectasia. ¿Hay algún remedio? Muchas gracias

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    1. Tendrás que consultar con un dermatólogo para valorarlo (láser, etc) aunque no es sencillo y no siempre está indicado

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  3. Hola me aparecieron unas manchas similares pero leves por el calor de la estufa. Desaparecen con el tiempo? ?ayuda usar cremas descongestivas en la zona,colocar las piernas hacia arriba para la circulacion. Desde ya muchas gracias.

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