miércoles, 25 de julio de 2012

Nevus spilus: ¿podemos estar tranquilos?

Isabel tiene un nevus spilus, uno de esos términos dermatológicos que, sin decir mucho, hace que parezca que sabes mucha dermatología, y es que spilus deriva de la palabra griega spilos, que significa "mancha". O sea, nevo manchado (eso ya no queda tan bien). O nevus sobre nevus, aunque también se le conoce como nevo lentiginoso moteado.

El nevus spilus afecta a menos del 0,2% de recién nacidos, y se observa en un 2% de adultos blancos (no tenemos datos de prevalencia entre personas de fototipos oscuros), sin que haya predilección por sexos. En cambio, la presencia de nevus spilus es más frecuente en personas diagnosticadas de melanoma respecto a controles (4,8% vs 2,3% aunque estas diferencias no fueron estadísticamente significativas), por lo que algunos autores consideran su presencia como un marcador de riesgo de melanoma.

Nevus spilus (debajo imagen dermatoscópica) en paciente pediátrico

Desde un punto de vista etiopatogénico, se postula que sigue vías de desarrollo similares a las de un nevus melanocítico congénito, pero el defecto genético induce la formación de lesiones melanocíticas focales dentro de la hiperplasia melanocítica localizada.

Como he comentado, es raro que esté presente en el nacimiento, siendo lo más frecuente que esta lesión se haga evidente en la lactancia o primera infancia. Con el paso del tiempo pueden aparecer nuevos elementos pigmentados. Clínicamente se presenta como una mácula o parche circunscrita de color marrón claro, parecido a una mancha café con leche, con elementos maculares más oscuros en su interior o papulares melanocíticos. Pueden presentarse en cualquier localización, aunque lo más frecuente es el tronco y las extremidades, de 1 a 10 cm, aunque existen variantes gigantes.

¿Y si hiciéramos una biopsia? Pues (aunque no es habitual hacerla) veríamos que la pigmentación basal depende de un aumento del número de melanocitos con un patrón epidérmico lentiginoso. Los elementos maculares más oscuros pueden mostrar focos de hiperplasia melanocítica, mientras que los elementos sobreelevados suelen contener grupos de nevomelanocitos en la epidermis o en la dermis.

En general, el nevus spilus es una lesión benigna que puede desarrollar más elementos moteados con el tiempo, aunque se han descrito de manera aislada casos de malignización de estas lesiones (en un estudio 2 de 946 pacientes). Por tanto, aunque la presencia de estas lesiones no precisan de un seguimiento regular, sí deberíamos advertir al paciente que consulte ante cualquier cambio.

Aunque el diagnóstico clínico suele ser sencillo, el diagnóstico diferencial puede plantearse con nevus melanocíticos agminados, nevus de Becker (están descritos los nevus spilus con pelo), nevus melanocítico congénito y mancha café con leche.

Respecto al tratamiento, por tanto, en la mayor parte de los casos recomendaremos una actitud expectante y abstención terapéutica, con las medidas de fotoprotección adecuadas al fototipo del paciente.

En el caso de Isabel, nos limitamos a tranquilizarla y no realizamos ningún tratamiento, aunque le recomendamos que consultara de nuevo en caso de advertir cambios.


Hoy nos despedimos con música, un breve pero intenso repaso de la historia del rock de una tirada. Hasta el sábado!


100 Riffs (A Brief History of Rock N' Roll) from Chicago Music Exchange on Vimeo.

1 comentario:

  1. muy interesante su blog y sobre todo útil.muy claro y concreto gracias

    ResponderEliminar

Éste es un blog dirigido a profesionales sanitarios y personas interesadas en la Dermatología. En ningún caso se atenderán consultas particulares (ver apartado de normas del blog).